Soledad Pastorutti: Tengo claro que soy cantante, no “influencer”

No debe haber verano en la historia de “la Sole” en el que se haya quedado tan quieta como en este atípico 2021. Para la cantante de Arequito, enero y febrero eran sinónimos de vivir en la ruta, en fiestas populares a lo largo y ancho del país. Ahora, por lo que ya todos conocemos, el parate es casi obligatorio.

Pero el optimismo por naturaleza de ella puede más y se las ingenia para ver el lado bueno de las cosas. Así, agradece la oportunidad que le da la pandemia de hacer una temporada en un teatro, algo que en circunstancias de la anterior normalidad hubiera sido imposible. 

Con ese espíritu agradece estar todos los jueves y viernes en el teatro Luxor, de Villa Carlos Paz. “De alguna manera creo que estoy aprendiendo cosas nuevas. Y debo confesar que, más allá del laburo, no tengo motivo de queja hoy: tengo a mi familia con salud, estamos juntos, y ya eso es un gran motivo para continuar. Lo otro nos está pasando a todos y nos descolocó. Creo que a veces ni las autoridades saben qué decisiones tomar respecto de esto porque no tiene precedentes para nuestras generaciones”, resume sin ánimo confrontativo.

Soledad deja claro que ella no niega la presencia del virus, le tiene el debido respeto y los cuidados necesarios, pero también vive. “Hay una canción con la que termino el show que dice ‘Recuerdo sin la nostalgia porque no añoro/ simplemente vivo, ese es mi tesoro’, y eso es lo que intento”.

En ese plan, fue una bendición poder reencontrarse con su público cara a cara en el show que abrió su temporada en Carlos Paz. Y aunque el público tenga que estar separado cada dos butacas de por medio y usar barbijo, la Sole no lo duda ni un segundo: “Para mí eso es mucho mejor que por streaming. A lo que teníamos, esto es mucho mejor. Nosotros hicimos ya tres funciones: en la primera, hasta que el público se aclimató y entendió que podía moverse en su butaca, pararse sin acercarse a otra persona costó… estábamos todos más acartonados. Pero después la cosa se fue soltando y ya la tercera función fue una fiesta increíble. Más allá de que no es la situación ideal, lo disfruté muchísimo y es una gran oportunidad. Cada función para mí es una joya, un regalo”. 

En ese contexto, la cantante pide expresamente agradecerle a Miguel Pardo como productor por apostar a la música y al teatro. 

–El formato teatro intuyo que te queda cómodo, como si fueras la dueña de casa que recibe invitados en el living de su casa, ¿no?

–Es muy diferente de ir a verme a un festival. Lo que tiene el teatro es que es más mío, yo no me amoldo a varios escenarios, sino a uno solo y armo un show de acuerdo con eso. Acomodo las canciones como me parece, y me permite tener un diálogo mucho más íntimo con el público y contarle el porqué de una canción, algo que por ahí, en el ámbito de un festival donde quizás subís a las 3 de la mañana y con los minutos contados, no tenés tiempo. Acá me siento más libre. En el festival soy una invitada más y en el teatro soy más anfitriona. 

Siempre en la búsqueda

Hace pocos meses Soledad lanzó Parte de mí, un disco que marca una búsqueda distinta de la cantante en su carrera, abrazando un espíritu más pop e incursionando en otros ritmos. “Cuando en marzo se decretó la cuarentena, me quedaban tres canciones por grabar, y lo que hice fue reescucharlo, cambié cosas que no me cerraban, y todo tiene que ver con mi situación personal: hace poco cumplí 40 años y para una mujer es una edad que moviliza un montón de cosas. Yo aprendí muchas cosas estando más tiempo en casa, con mi familia, mis hijas, a valorar mucho más eso. Soy una laburante que en un momento me convertí en mi propia esclava, porque no paraba. Esto me puso un stop que para mí también era necesario, que antes también me lo habían puesto mi cuerpo, mi voz, pero seguía adelante con los dolores, bien a lo gringo (risas)”. “No estoy feliz por la pandemia, pero sí por el reencuentro que tuve conmigo, con mi gente y con mi música. La búsqueda para mí es constante, sólo va a terminar el día en que muera y nunca te voy a decir que ya di mi mejor concierto y mi mejor disco”. 

–En este tiempo también ahondaste tu relación con las redes. ¿Cómo se dio eso y qué límite ponés de tu intimidad?

–Es difuso. Siempre dije que eso es lo más difícil de las redes. Uno tiende a olvidarse de que también es importante conservar una parte de la intimidad, pero cada quien decide cómo manejarlo. En mi caso, que soy de otra generación, por ahí somos hasta más prejuiciosos y me costó un poco más. Siempre tuve una relación con mi público muy cercana, y como la pandemia lo impidió utilicé las redes para seguir sintiéndome cerca, mostrando cosas que quizás antes no mostraba. Pero un día me dijo Ricardo Montaner que eso era un lindo regalo para los fans: mostrar cómo vive uno y dar ánimo. Lo que yo “vendo” es una cantante y una artista que ya tiene 25 años de trayectoria. No busco más que la gente me escuche como cantante, no me siento una influencer en ese sentido. 

Para ver
Temporada en Carlos Paz. Soledad presenta Parte de mí en el teatro Luxor todos los jueves y viernes a las 22. Tickets en autoentrada.com. Con Club La Voz, 25% de descuento. 

Soledad, en el Luxor (Foto: Pardo Producciones)