NOM PEN, Camboya (AP) — Las agencias antidrogas de Camboya y Estados Unidos descubrieron una red que, según las autoridades, utiliza criptomonedas para lavar dinero para el tristemente célebre Cártel de Sinaloa de México, informaron funcionarios de ambos países el viernes.

Meas Vyrith, secretario general de la Autoridad Nacional para el Combate contra las Drogas de Camboya, declaró a The Associated Press que su oficina confiscó alrededor de 7 millones de dólares en criptomonedas vinculadas al Cártel de Sinaloa, un poderoso conglomerado criminal designado como “organización terrorista extranjera” por el gobierno del presidente Donald Trump.

Señaló que la policía antidrogas camboyana, en coordinación con la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, también realizó varios arrestos e incautó activos, laboratorios de drogas e instalaciones de almacenamiento. Las autoridades además confiscaron más de 200 kilogramos (440 libras) de drogas ilegales y más de una tonelada métrica (2.200 libras) de sustancias químicas precursoras utilizadas para producirlas.

Agentes del orden allanaron cuatro ubicaciones en Phnom Penh, la capital camboyana, y en la vecina provincia de Kandal entre el 1 y el 5 de agosto, indicó.

“La labor colaborativa en la que participaron oficinas de la DEA en Nom Pen y Nueva Jersey logró descubrir con éxito una red local que lavaba criptomonedas en nombre del Cártel de Sinaloa”, señaló la Embajada de Estados Unidos el jueves en un comunicado.

El Cártel de Sinaloa se ha convertido en un importante productor de fentanilo, un opioide sintético al que se atribuyen decenas de miles de muertes por sobredosis cada año en Estados Unidos. El grupo ha obtenido sustancias químicas precursoras, incluso de China, para producir fentanilo en México y traficarlo hacia Estados Unidos.

Camboya sirve en gran medida como zona de tránsito para drogas, como la metanfetamina, que se originan en el Triángulo de Oro, la región donde confluyen las fronteras de Tailandia, Myanmar y Laos.

Pero en los últimos años también ha sido un bastión de grupos de crimen organizado liderados por chinos, conocidos sobre todo por operar centros de estafa que han despojado a personas de todo el mundo de miles de millones de dólares, mientras empleaban a muchos miles de extranjeros en condiciones similares a la esclavitud.

En el último año, Camboya intensificó su ofensiva contra esas operaciones, cerrando centros de estafa y arrestando a varios presuntos cabecillas, entre ellos, algunos que habían establecido instituciones financieras legales.

En un informe publicado en julio por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito se indica que varios grupos del crimen organizado transnacional de fuera del Sudeste Asiático son actores criminales importantes en la región, involucrados principalmente en el tráfico de grandes cantidades de metanfetamina y cocaína.

En el informe se señala que la participación de los cárteles latinoamericanos en el Sudeste Asiático “parece ir más allá del suministro de drogas y sustancias químicas precursoras, y la región ahora funciona como un centro de suministro, gestión financiera y logística para múltiples organizaciones criminales latinoamericanas”.

En 2024, fiscales federales de Estados Unidos afirmaron que el Cártel de Sinaloa trabajó con grupos chinos de banca clandestina en Estados Unidos para lavar más de 50 millones de dólares procedentes de la venta de fentanilo, cocaína y otras drogas.