La fiscal general de Nueva York, Letitia James, presentó este jueves una demanda contra varias de las principales empresas químicas y agrícolas del mundo, a las que acusa de haber comercializado durante décadas los llamados "químicos eternos" (PFAS) pese a conocer sus posibles efectos nocivos para la salud y el medio ambiente.

La demanda, presentada ante un tribunal estatal de Albany, alcanza a 3M, DuPont de Nemours, The Chemours Company, Corteva y otros fabricantes vinculados con la producción y comercialización de estas sustancias químicas.

Los PFAS (sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas) se utilizan desde hace décadas en una amplia variedad de productos de consumo, entre ellos cosméticos, utensilios de cocina con recubrimiento antiadherente, espumas para combatir incendios, ropa impermeable y numerosos artículos industriales.

Según la demanda, las compañías habrían sabido en algunos casos que estos compuestos eran tóxicos o que podían causar daños ambientales, pero continuaron vendiéndolos sin advertir adecuadamente a consumidores y autoridades.

"Grandes empresas como 3M y DuPont vendieron deliberadamente productos tóxicos que pusieron en riesgo la salud de los neoyorquinos y contaminaron nuestro medio ambiente durante décadas. Es hora de que paguen por el daño que causaron", afirmó James en un comunicado.

La demanda alcanza a 3M, DuPont de Nemours, The Chemours Company, Corteva y otros fabricantes vinculados con la producción y comercialización de estas sustancias químicas. Foto: REUTERS/Andrew Kelly

El estado busca que las empresas financien las tareas de descontaminación ambiental en Nueva York y que además estén obligadas a informar de manera clara a los consumidores sobre los riesgos asociados con sus productos.

Hasta el momento, DuPont, 3M, Corteva y Chemours no respondieron a las solicitudes de comentarios realizadas tras la presentación de la demanda.

La acción judicial se suma a una serie de litigios iniciados en distintos estados de Estados Unidos por la contaminación con PFAS. El año pasado, DuPont, Chemours y Corteva acordaron pagar hasta 2.000 millones de dólares para resolver demandas ambientales presentadas por el estado de Nueva Jersey relacionadas con estas sustancias.

Los PFAS son un grupo de miles de compuestos químicos sintéticos que comenzaron a utilizarse de forma masiva hace varias décadas por su capacidad para resistir el agua, el calor y la grasa. Gracias a esas propiedades fueron incorporados a numerosos productos industriales y de consumo.

Sin embargo, precisamente porque prácticamente no se degradan, permanecen durante años en el agua, el suelo y el aire, motivo por el cual reciben el nombre de "químicos eternos".

Diversos estudios científicos vincularon la exposición prolongada a estos compuestos con un mayor riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer, alteraciones del sistema inmunológico, trastornos hormonales y retrasos en el desarrollo infantil, lo que llevó a un creciente endurecimiento de las regulaciones sobre su producción y uso en Estados Unidos.

Con información de AP.