El yoga nació en la antigua India hace más de 5.000 años y, pese al paso del tiempo, sigue siendo una de las prácticas más elegidas por quienes buscan bajar el ritmo y encontrar un momento de calma en medio de la rutina.

En tiempos en los que el celular está cada vez más presente en la vida cotidiana, la meditación propone frenar por unos minutos y observar los pensamientos sin dejarse llevar por ellos.

En ese sentido, la instructora de yoga y divulgadora de mindfulness, Xuan Lan explica: “La meditación no consiste en vaciar la mente, sino en aprender a observar los pensamientos sin dejarte arrastrar por ellos”.

“La mayoría de las personas que llegan por primera vez a la práctica creen que meditar bien significa tener la mente en calma y sin actividad. Que si los pensamientos no paran, significa que lo están haciendo mal. Eso no es verdad”, señala la experta.

Xuan Lan, instructora de yoga: “La meditación es un hábito que se construye con tiempo y con práctica regular”

Para meditar por primera vez no se necesita experiencia ni un nivel determinado de concentración. El objetivo tampoco es conseguir que los pensamientos desaparezcan, sino aprender a observarlos sin dejarse llevar por ellos.

Los pensamientos no paran nunca. Ni siquiera los meditadores con veinte años de práctica logran tener la mente completamente vacía. Ese no es el objetivo”, remarca Xuan Lan.

La práctica tampoco debe confundirse con una técnica de relajación. Aunque meditar puede generar una sensación de calma, la instructora explica que ese bienestar es una consecuencia posible, no la finalidad principal.

Xuan Lan, profesora de yoga.

“Existe una confusión frecuente entre meditación y relajación. La relajación puede ser un efecto secundario de la práctica, pero no es el objetivo en sí”, señala.

Por eso, más que buscar resultados inmediatos, la clave está en incorporarla poco a poco a la rutina. Xuan Lan sostiene que la atención, como cualquier otra habilidad, se entrena con la repetición.

“Meditar requiere dedicación, disciplina y regularidad”, afirma, y agrega: “El cerebro aprende a sostener la atención con la repetición constante”.

Cuatro pasos para meditar por primera vez, según la instructora de yoga Xuan Lan

La práctica puede resumirse en cuatro pasos sencillos. Lo importante, según la experta, no es conseguir una concentración perfecta, sino aprender a volver una y otra vez al presente.

“Los pasos son muy sencillos: siéntate, cierra los ojos, observa tu respiración y cuando la mente se vaya, que se irá, vuelves a ella”, resume Xuan Lan.

Paso 1: Sentate y cerrá los ojos

Buscá una postura cómoda, con la espalda erguida y las manos sobre las piernas. Cerrá los ojos o bajá suavemente la mirada.

El yoga puede ser una buena actividad para empezar el día con buena energía. Foto: Pexels.

Paso 2: Observá tu respiración

No hace falta modificarla. Prestá atención a cómo entra y sale el aire y mantené el foco en ese movimiento. Si te ayuda, podés contar las respiraciones hasta diez y volver a empezar.

Paso 3: Volvé cuando la mente se distraiga

Es normal que aparezcan pensamientos o preocupaciones. Cuando notes que te fuiste del momento presente, simplemente llevá otra vez la atención a la respiración.

Paso 4: Terminá con calma

Cuando suene el temporizador, no te levantes de golpe. Abrí los ojos lentamente, observá el espacio a tu alrededor, respirará una vez más y retomá tu día.