La frase “El tiempo discurre como el río: no vuelve” tiene un origen muy antiguo y mantiene su vigencia en contextos como el del mindfulness, una técnica aconsejada para reducir el estrés y la ansiedad que ha ganado enorme terreno en Estados Unidos en los últimos años.

La metáfora del tiempo que corre como si fuera un río nació como una idea de Heráclito de Efeso (siglo VI a.C.). Su concepto más destacado, resumido en fragmentos como panta rhei (todo fluye) y “no se puede bañar dos veces en el mismo río”, enfatiza que tanto el río como el observador cambian de manera continua.

Heráclito veía el cosmos impulsado por el fuego como símbolo de cambio dinámico, donde los opuestos, puestos en tensión, generan armonía. Las aguas fluyen sin cesar, ni son las mismas, ni permiten la permanencia y así rompen con la noción estática de identidad y anticipan los debates sobre el ser y el devenir.

Esta visión influyó en la tradición griega y contrastaba con la de pensadores como Parménides, que defendían la inmovilidad eterna. Platón atribuyó a Heráclito la doctrina del flujo total y la usó para criticar el relativismo extremo en diálogos como el Teeteto.

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Qué significan las frases y proverbios y su importancia para la vida

Qué significa la frase: “El tiempo discurre como el río: no vuelve”

Como dijimos, la frase compara el tiempo con un río en constante movimiento que arrastra todo lo que encuentra a su paso y jamás se detiene. Al igual que el agua del río no puede ser tocada dos veces en el mismo lugar, el tiempo transcurrido nunca regresa. Este simbolismo subraya la importancia de vivir el presente en plenitud.

Filósofos modernos, como Martin Heidegger, volvieron a interpretar esta metáfora para vincularla con el dasein. En alemán, esta palabra se traduce como “ser-ahí”, el lugar donde se manifiesta el ser. El privilegio que tiene el dasein en comparación con el resto es que tiene comprensión del ser, ya que los humanos somos conscientes de que nos movemos dentro de un horizonte de sentido que es el ser, la realidad, cómo es nuestro entorno, la sociedad y qué implica estar en el mundo.

Dasein. El filósofo Martin Heidegger introdujo el concepto de "ser-ahí", el lugar donde se manifiesta el ser.

Ante ello, Heidegger explica que la estructura fundamental del dasein es "estar en el mundo". Esto sucede porque el dasein está implícitamente vinculado con el mundo, ya que no se lo puede entender si uno está desligado de él.

Henri Bergson define el tiempo como durée (duración), es decir como un flujo continuo, cualitativo y subjetivo en oposición al tiempo cronológico que puede medirse con los relojes. Esta concepción rechaza la idea de instantes discretos que se suceden linealmente, enfatizando, en cambio, una experiencia viva e indivisible donde pasado, presente y futuro se interconectan, según explica el sitio Atlangue.

Para Bergson, entonces, la duración es un movimiento fluido y heterogéneo, sentido intuitivamente en la vida interior, mientras que el tiempo cronológico es una abstracción homogénea, útil para la ciencia, pero ajena a la realidad vivida, explica un artículo de la BBC.

Implicaciones de este proverbio griego en la actualidad

• En una sociedad acelerada nos habla de la irreversibilidad del tiempo para impulsar la adaptabilidad y la resiliencia ante cambios casi constantes.

• En la psicología, promueve el mindfulness para soltar arrepentimientos, combatir el FOMO (el miedo a perderse algo) y el estrés viviendo el presente.

Durée. El filósofo Henri Bergson distinguió el tiempo subjetivo del cronológico. Foto: © akg-images.

• Puede tener aplicaciones prácticas, como el aprendizaje continuo en carreras obsoletas, la aceptación de relaciones transitorias y la acción inmediata en crisis como las relacionadas con el cambio climático.