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“Oveja” Hernández: “El deporte es el mejor vehículo para aprender para la vida”

Nombres notables del deporte como Magnano, Hernández, Lamas, Scola y Nocioni se dieron cita en el Primer Congreso Internacional de Básquet, realizado en Mar del Plata, con el auspicio de OSDE.

Sergio “Oveja” Hernández, ex entrenador de la Selección Argentina y artífice del Primer Congreso Internacional de Básquet.

Los clubes de barrio son parte de la identidad argentina, de ese ADN nacional que también integran la sobremesa, la juntada con amigos y la pasión transversal con la que los argentinos hacen casi todo. Y el deporte actúa como aglutinante de todos esos elementos. “Quería tener una academia para dar apoyo a los clubes, y usar este congreso para volver a juntarnos presencialmente, algo que necesitamos todos en el básquet”, dijo Sergio “Oveja” Hernández -ex entrenador de la Selección Argentina de básquet en su etapa más dorada- y artífice del Primer Congreso Internacional de Básquet. El encuentro se realizó en Mar del Plata el fin de semana pasado, con el auspicio de OSDE. “Este congreso era el hijo que me faltaba tener”, agregó.

Hernández volvió a poner a Mar del Plata en el centro del básquet argentino. Lo hizo primero cuando ganó junto a Peñarol buena parte de los mayores logros deportivos del milrayitas (Liga Nacional, Súper 8, Liga de las Américas); y lo hizo ahora con el Congreso, con el que convocó a gran parte de la plana mayor del básquet local: Luis Scola, Andrés “Chapu” Nocioni (ex jugadores de la Generación Dorada, campeones olímpicos en Atenas 2004) y Julio Lamas y Rubén Magnano (dos de los entrenadores de aquella etapa exitosa), entre otros notables de ese deporte.

El encuentro se realizó en Mar del Plata el fin de semana pasado, con el auspicio de OSDE.

“Acá nadie es maestro y nadie es alumno, y a la vez todos somos alumnos” se sintió como un mantra. Hay algo en el básquet que lo diferencia del resto de los deportes, y es el sentimiento de unión, de pertenencia y de inclusión. Durante dos días (y un poco más) toda su comunidad -jugadores, entrenadores, asistentes y gestores, prensa especializada- se reunió para aprender, compartir y visibilizar conocimientos relacionados con el deporte, desde las etapas formativas hasta las de alto rendimiento. “La pandemia nos dio algo maravilloso, que fue la posibilidad de conectarnos y capacitarnos a la distancia; pero nos había quitado esto, la oportunidad del encuentro, de coincidir en un mismo lugar y tiempo, algo que no tiene comparación”, dijo “Oveja” Hernández en la apertura.

Hablar de liderazgo a través del deporte

El Congreso se desarrolló durante dos días. El primero, en el hotel Costa Galana, fue una continuidad de charlas y conferencias enfocadas en el deporte, especialmente dirigidas a entrenadores y jugadores. El segundo, en el Club Unión, tuvo como eje un living en el que Hernández, Lamas y Magnano interactuaron entre sí, con la moderación de Germán Beder. Y en ese intercambio propio de tres personas que se conocen mucho y que a la vez le dieron al básquet argentino los 25 años más ganadores de su historia, no quedó tema sin tocar.

Nombres notables del deporte como Magnano, Hernández, Lamas, Scola y Nocioni se dieron cita en el Primer Congreso Internacional de Básquet.

Lo más interesante fue que los conceptos resultaron de interés también para quienes no son entrenadores ni jugadores, lo que explica porqué muchos DT -de fútbol, de básquet o de hockey; se llamen Scaloni, Hernández o Vigil- son tan buscados para hablar sobre manejo de equipos, de egos, de personalidades y de líderes.

Para Magnano un equipo competitivo se construye primero como personas y después como jugadores, para formar “personas humildemente inteligentes”. Según Lamas, es necesario que exista un pacto fundamental de cuatro puntos: “Jugar para el equipo y no para uno mismo (algo a lo que hay que volver siempre, dado que las personas nos equivocamos); aceptar los roles, tener un vínculo fuerte (si el entrenador no “tiene” a los jugadores con él, esa relación tiene fecha de vencimiento) y cultivar una mentalidad de crecimiento, grupal y personal”. Y sintetizó sus conceptos con una frase que se relaciona con OSDE y su última campaña: “La hora de la verdad de un equipo son las conversaciones difíciles y superar los malos momentos”.

Para “Oveja” Hernández la arenga y la motivación son importantes para cualquier equipo, pero hay que saber utilizarlas y darles el lugar que corresponde.

La charla de Luis Scola fue un mix entre deporte y gestión, dado que el ex capitán del seleccionado es actualmente director ejecutivo del Pallacanestro Varese de Italia. “Lo que más me importaba cuando era chico era que un entrenador me caiga bien, y cuando crecí entendí que el valor más importante para un entrenador es que sepa transmitir su voluntad”, dijo.

Scola llevó su experiencia como jugador en Europa y Estados Unidos a la práctica de cualquier organización: “Las organizaciones horizontales tienen forma piramidal, y por eso no se rompen. Puede romperse la punta, pero uno vuelve a construir sobre la misma base”, afirmó; y destacó que para cada área hay diferentes abordajes (“Imponer es muy difícil, proponer es diferente”) y coincidió en que enfocarse sólo en los resultados puede resultar tóxico: “En el deporte siempre gana alguien, aún si todos hacen las cosas mal, y por eso el resultado no es garantía de tener razón”.

Los conceptos resultaron de interés también para quienes no son entrenadores ni jugadores.

En la previa, una charla junto a Fundación OSDE

Un día antes, en el Espacio Viamonte, Sergio Hernández brindó una charla sobre liderazgo promovida por Fundación OSDE, en la que profundizó sobre las virtudes del deporte para la vida. “Estoy convencido de que el deporte es el mejor vehículo para aprender para la vida, no conozco una herramienta más poderosa que el deporte para educarnos en valores, enseñarnos lo que es trabajar en equipo, la necesidad y la ventaja de ser solidarios y de respetar roles. El deporte pone las cosas en su lugar y de forma natural", dijo.

Para “Oveja” la arenga y la motivación son importantes para cualquier equipo, pero hay que saber utilizarlas y darles el lugar que corresponde. “Si yo a un grupo, antes de la final del mundo, le digo que todo un país los está mirando jugar, puede que se generen ansiedad y nervios, y que sea algo que ni el mismo jugador había pensado”. Por último, puso especial atención en el balance entre experiencia y juventud en cualquier equipo de trabajo: “El jugador de experiencia es clave, pero el novato es fundamental porque el desconocimiento y la audacia vienen de la mano de esa juventud, y por eso intento que mis equipos de trabajo tengan de ambas, experiencia y juventud”.

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