"Esta situación de los anegamientos la vivimos desde diciembre, estamos complicados, los caminos son intransitables, tenemos que salir con piraguas y hacer 20 o 30 kilómetros a caballo o en tractor", relata Manuel Buyatti desde su campo de Golondrina, en el norte de Santa Fe, a unos 350 kilómetros de la capital provincial.

Allí, en el departamento Vera, en la zona de los Bajos Submeridionales, Martín lleva adelante una empresa ganadera familiar, dedicándose a hacer cría y algunos novillitos.

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Por las inundaciones, los productores están aislados en el campo.

La preocupación de los productores en la zona es muy grande. "Si se da el fenómeno de El Niño, con lluvias por encima de lo normal, con el suelo que ya está saturado de agua, la vamos a pasar muy mal. Y si viene normal, también, porque desde septiembre a diciembre acá llueve mucho y va a ser crítico, ya la estamos pasando mal", explica a Clarín Rural.

Es que en muchos campos de la región la mortandad de animales como consecuencia de las inundaciones sigue creciendo. "Se están muriendo vacas, las vacas viejas o las más flacas que se van deteriorando con el paso del tiempo, van perdiendo estado corporal y van muriendo, además, las vacas no se preñan o se mueren cuando nacen los terneritos y también mueren los terneros porque las madres están en mal estado o por el agua", lamenta el productor.

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Inundaciones en el campo en el norte de Santa Fe.

Hace un mes, tuvieron que hacer 40 kilómetros cruzando campos a caballo para poder sacar la hacienda hasta llegar al lugar donde los esperaba el camión, ya que los caminos eran imposibles de transitar. "Llegamos a cargar una jaula y salir, pero cuando el camionero vio que el camión que venía atrás quedó empantanado dijo que se le iba a tumbar y nos largó a todos los animales al camino. Pedimos un caballo a unos vecinos y estuvimos con mi hermano, mi papá y dos de los chicos desde las 6 de la tarde hasta las 2:30 andando, nadando en los zanjones para juntar a los animales, algunos se nos ahogaron, a dos no los encontramos más", repasa Buyatti. En esa noche gélida y ventosa tuvieron que refugiarse atrás de los juncos con los caballos mientras dos camiones y una camioneta que también se habían encajaron en el lugar, lograron salir.

Movilización de hacienda en lotes inundados en el deparamento Vera, al norte de Santa Fe.

"Venimos reclamando que se hagan las obras del canal del Inglés, que va hacia el Rey y de este al Paraná, es una obra fundamental -que ya está adjudicada- para que empiece, de a poquito, a desagotar el agua que viene del Chaco y de Santiago del Estero", dice el productor.

En esa región, los períodos de inundaciones y de sequía se alternan reiteradamente. "Esta película se repite de forma cíclica. Esto es una catástrofe anunciada, y anunciada con tiempo", reclama Buyatti. Por eso, pide a las autoridades "que estudien cómo se comporta el fenómeno, que piensen a largo plazo y, junto al Comité de Cuenca y las entidades que correspondan, hagan algo, y que empiecen a limpiar los canales y la ruta 100 para que el agua vaya escurriendo".

Campos anegados en el norte de Santa Fe.

Esa vía es importante para la producción agropecuaria y registra un tránsito importante de camiones. "No puede ser que dos por tres queden los vehículos empantanados, necesitamos que se arregle de una vez por todas, que se liberen las obstrucciones que impiden el escurrimiento y que se hagan las obras", remarca Buyatti.