En 1915, el explorador inglés Ernest Shackleton (1874-1922) navegaba por el mar de Weddell, hacia la Antártida, cuando su barco, el Endurance, quedó atrapado en el hielo y luego fue hundido. Los restos del naufragio recién fueron descubiertos en 2022 y ahora, para conservarlos, proponen crear un área submarina protegida.
El Endurance era un barco de madera de 44 metros de eslora y tres mástiles. Durante meses permaneció bloqueado por el hielo que terminó por perforar el casco. Sus 28 tripulantes lo abandonaron y se refugiaron en la isla Elefante.
Lograron sobrevivir varios meses alimentándose de focas y pingüinos. Como Shackleton sabía que nadie iría a buscarlos, decidió dejar a 22 de sus hombres en la isla y partir con el resto de sus marineros en un bote salvavidas rumbo a las islas Georgias del Sur.
Luego de 17 días y 1.300 kilómetros llegó al centro ballenero. Cuatro meses después, regresó a la isla Elefante para rescatar con vida a sus 22 compañeros.
¿Por qué quieren proteger al naufragio?
En 2022, a bordo del rompehielos SS Agulhas II, desde Ciudad del Cabo (Sudáfrica), partió la expedición que, finalmente, daría con el naufragio cerca de la península Antártica, en aguas de la Antártida Argentina.
Ahora, según informa The Guardian, grupos conservacionistas británicos quieren crear un área submarina protegida alrededor de los restos del Endurance.
Las imágenes del Endurance fueron tomadas por un minisubmarino. Foto: Esther Horvarth.
Agrega el diario que “los biólogos marinos ya han descubierto lo que creen que podría ser una nueva especie de crustáceo xilófago que vive en los restos del naufragio. En los mares que rodean a la Antártida, a diferencia de otros más cálidos, hasta ahora no se ha registrado ninguna criatura que se alimente de madera, lo cual es parte de la razón por la que el barco ha permanecido intacto”.
El proyecto de área protegida submarina nació en el UK Antarctic Heritage Trust (UKAHT). Su directora ejecutiva Camilla Nichol, encargó las gestiones y se preguntó: “¿Qué va a pasar en los próximos 10, 20 o 30 años? En los últimos 10 años ha habido mucha menos cobertura proporcionada por el hielo estacional y sabemos que hay más transporte marítimo.”
En mayo de 2026, en una reunión del consejo consultivo del Tratado Antártico, en Hiroshima (Japón) la propuesta fue aprobada por unanimidad, lo cual incluye a la Argentina, que firmó el tratado en 1959. Por ese mismo acuerdo internacional, el pecio ha sido declarado lugar histórico y los capitanes de los barcos necesitan un permiso de un país signatario para acercarse a menos de 1,5 km.
El próximo paso es la aprobación de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCAMLR), cuya reunión está prevista para septiembre. “Corea del Sur, Japón, Noruega, todos los que estábamos sentados a esa mesa en Hiroshima coincidimos en que es importante, porque la cultura, el patrimonio, nuestras historias nos importan a nosotros y le importan al resto del mundo” agrega Nichol a The Guardian.
El rompehielos SS Agulhas II llegó hasta la zona del naufragio en 2022. Foto: Frédéric Bassemayousse.
Los restos del naufragio se encuentran a unos 3.000 metros de profundidad, casi similar al Titanic que chocó con un iceberg en 1912 y permanece a 3.800 metros bajo las aguas del océano Atlántico.
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