Noelia Cutillo y Nicolás Cosentino se conocieron durante la pandemia. Ella perfeccionó la receta familiar de alfajores y juntos apostaron a emprender en un país que definen como “una montaña rusa”. La receta original pertenecía a su padre y a su abuela, quienes habían empezado a hacer alfajores para generar un ingreso extra. Así nació Arroyito.

Desde entonces, lo que empezó en la cocina de Cutillo fue creciendo sostenidamente. Hoy producen cerca de 100.000 alfajores al mes y hace 15 días se mudaron a una planta en Villa Lynch, San Martín, que es casi cuatro veces más grande que la anterior. “Entramos acá, pusimos todas las máquinas donde tenían que ir, nos acomodamos, nos miramos y dijimos: en un año esto nos queda chico de nuevo”, relató la emprendedora sobre el crecimiento de la marca.

Originalmente, el padre de Noelia, Marcelo, había elegido el nombre “Arroyito de la Cruz” porque la familia posee un terreno en Exaltación de la Cruz, donde él fantaseaba que algún día funcionaría la fábrica. Con el tiempo, decidieron acortar el nombre para modernizar la marca, ya que consideraban que los nombres muy largos a veces resultan difíciles de recordar.

Hoy Arroyito produce cerca de 100.000 alfajores al mes desde su nueva planta en Villa Lynch, San Martín, casi cuatro veces más grande que la anterior.

“Nuestro alfajor es bastante particular, tiene mucho dulce de leche y materias primas de primeras marcas. Nos destacamos por hacer alfajores con golosinas adentro”, explicó la cofundadora sobre su producto y agregó: “No vamos a bajar nunca el costo del dulce o del chocolate porque no es la idea. Queremos mantener siempre una buena línea de materias primas”. Además, los de Arroyito pesan unos 30 g más que un alfajor industrial.

Fue su alfajor “clásico blanco” el que los llevó a ganar el Campeonato Argentino del Alfajor. La competencia se realizó el sábado 8 y domingo 9 de agosto en el Estadio Multideportivo del Club Ferro Carril Oeste, en Caballito. Durante las dos jornadas, los alfajores fueron sometidos a catas a ciegas ante un jurado especializado, que evaluó las distintas propuestas antes de definir a los ganadores.

Arroyito ganó tres medallas en tres categorías distintas: Medalla de Oro en “clásico blanco” y bronce en “Éxtasis de Dulce de Leche” y “Clásico Negro”. A pesar del éxitao en el campeonato nacional, los dueños de Arroyito decidieron no participar en el mundial de alfajores que se disputó en pleno microcentro porteño el 8 y 9 de agosto. Cutillo y Cosentino indicaron que prefieren eventos donde la entrada sea gratuita para que la gente pueda usar ese dinero directamente para comprar alfajores dentro de la feria.

Con su alfajor "clásico blanco", Arroyito se consagró campeón en el Campeonato Argentino del Alfajor, disputado en el Club Ferro Carril Oeste.

El reconocimiento tuvo un impacto directo en las ventas. “Cuando te dan un premio se nota, porque la gente lo quiere probar”, reconoció la dueña. Además, consideró que ganar la competencia se tradujo rápidamente en repercusión en redes sociales, más demanda y contactos de nuevos distribuidores de todo el país.

La marca está trabajando en nuevas recetas y productos con nuevos ingredientes. Además, evalúan la posibilidad de desarrollar una línea de alfajores que pueda competir con los industrializados. Actualmente, Arroyito se comercializa a través de una tienda online con envíos sin cargo, además de distribuidores y locales de venta directa en distintos puntos del país.