Las motos son uno de los vehículos más vulnerables en las rutas y calles argentinas. Según datos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), los motociclistas representaron el 46% de las víctimas fatales por siniestros viales en 2025.

Durante el invierno, las bajas temperaturas, la humedad, la lluvia, la nieve y la posible presencia de hielo pueden reducir la adherencia de los neumáticos y aumentar los riesgos.

Cómo prepararse para manejar una moto en invierno

En la temporada invernal, el frío afecta al conductor considerablemente. Las manos y los pies pueden perder sensibilidad, lo que dificulta realizar movimientos rápidos sobre los controles de la moto.

Las recomendaciones para viajar en moto de manera más segura durante el invierno.

Por este motivo, uno de los primeros consejos es utilizar un casco en buenas condiciones y con el visor limpio. La ANSV además recomienda contar con ropa adecuada y elementos que permitan ser vistos por otros conductores en condiciones de baja visibilidad. También es de ayuda equiparse de guantes, botas y ropa térmica.

Qué revisar en la moto antes de salir a rodar en invierno

En invierno, es necesario prestar especial atención al estado mecánico del vehículo.

Uno de los puntos fundamentales son los neumáticos. La ANSV recomienda controlar constantemente su presión en frío y verificar que no presenten ningún tipo de desgaste irregular. También es necesario revisar los frenos, el acelerador, el embrague, la cadena de transmisión, el aceite y las luces.

Las luces deben funcionar correctamente para que la moto pueda ser detectada con mayor facilidad por otros vehículos, especialmente durante las primeras horas de la mañana, al anochecer o cuando hay niebla.

Desde el estado de los neumáticos hasta la ropa y la forma de frenar: las claves para reducir riesgos al manejar una moto en invierno.

Cómo manejar la moto con frío, lluvia, hielo o nieve

Durante el invierno conviene reducir la velocidad de la moto cuando las condiciones lo requieran y aumentar la distancia de seguridad.

Además, las maniobras bruscas son especialmente peligrosas sobre una calle húmeda, congelada o con nieve. Lo mejor es evitar aceleraciones, frenadas y giros repentinos y circular a una velocidad que permita mantener el control de la motocicleta.

Qué hacer si hay nieve o hielo en la ruta

Si sabes que en la calle va a haber nieve o hielo, la recomendación es evitar circular en moto siempre que exista una alternativa. La ANSV desaconseja específicamente el uso de motos en caminos con nieve y, si no queda otra opción, indica circular a muy baja velocidad y realizar movimientos leves para evitar caídas.

Antes de arrancar un viaje, también es conveniente consultar el estado de las rutas y el clima. Si las condiciones son realmente adversas, demorar la salida o elegir otro medio de transporte puede ser la decisión más segura.