Las buenas condiciones climáticas, la fuerte demanda internacional, el fin de las restricciones comerciales y altos precios tanto internos como externos, son los factores que están evidenciando un “cambio de paradigma” en la actividad ganadera, que solo tiene por delante crecer, pero para lo cual se precisa de herramientas claves, como el financiamiento.

Estos fueron los ejes de discusión y debate en una jornada organizada por el Rosgan y la Mesa de las Carnes en la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), en donde el principal planteo radicó en “cómo financiar el crecimiento” del sector cárnico, teniendo en cuenta que solo entre el 5,6% y 11% de la actividad accedió a financiamiento bancario.

Así, a lo largo de la jornada “Ganado, Carnes y Capital”, quedó expuesto un diagnóstico compartido: Argentina cuenta con recursos naturales, capacidad empresarial, conocimiento técnico y una demanda mundial que seguirá creciendo, pero necesita “construir instrumentos financieros capaces de acompañar una actividad cuyos ciclos productivos requieren previsibilidad y una mirada largoplacista.”.

Así, los representantes de la actividad coincidieron en que la ganadería argentina atraviesa un momento de oportunidad, pero necesita financiamiento para transformar ese potencial en más producción, inversión y desarrollo.

El vicepresidente 1° de la Bolsa de Comercio de Rosario, Javier Gastaudo, destacó la importancia de generar estos ámbitos de encuentro entre la producción, el sistema financiero y el mercado de capitales. “Hoy, a diferencia de lo que sucedía hace varias décadas, la hacienda tiene valor. Por eso es el momento justo para tomar financiamiento, para que el productor pueda invertir en infraestructura, maquinaria y genética; en definitiva, para lograr mayor productividad”, señaló.

Por su parte, el presidente de Rosgan, Raúl Milano, planteó que la necesidad de financiamiento es una demanda central para el crecimiento de la actividad y aseveró que “hace tiempo consideramos que la cadena cárnica necesita financiamiento. Hoy existen instrumentos nuevos, con la participación de seis bancos muy importantes de Argentina, en un momento en el que los precios internacionales acompañan y la producción argentina tiene mercados de destino”.

Mientras que, desde la Mesa de las Carnes, Dardo Chiesa señaló que el sector enfrenta un cambio de escenario que obliga a repensar sus herramientas de crecimiento. “El financiamiento de toda la cadena cárnica atraviesa un cambio de paradigma muy grande: no hay restricciones de exportación, los mercados están demandantes y tenemos un negocio promisorio. Eso sí: para crecer, necesitamos herramientas financieras”, sostuvo.

Para dimensionar la falta de financiamiento, uno de los datos claves lo aportó el director de Información y Estudios Económicos de la BCR, Julio Calzada.

Según explicó, el sector mueve alrededor de US$ 20.322 millones si se contempla la reposición de hacienda, y cerca de US$ 11.000 millones sin incluirla. Sin embargo, el financiamiento bancario destinado a la actividad alcanza apenas US$ 1.144 millones, de acuerdo con datos del Banco Central.

La comparación con la agricultura permite dimensionar el rezago. Mientras los bancos financian cerca del 30% de la inversión en los seis principales cultivos, en ganadería esa participación se ubica entre 5,6% y 11%, según se considere o no la reposición de hacienda.

Las entidades financieras, en el debate

Uno de los momentos centrales de la jornada fue el panel integrado por representantes de entidades bancarias y de los mercados adheridos a la BCR, como el Mercado Argentino de Valores, A3 Mercados y Rosfid, quienes debatieron sobre el rol que deberá asumir el sistema financiero para acompañar el desarrollo de la cadena de carnes y sobre las herramientas disponibles en el mercado de capitales.

El intercambio se apoyó en el análisis coyuntural del sector y en los distintos modelos de crecimiento expuestos durante la jornada, que mostraron la necesidad de contar con financiamiento adaptado a objetivos productivos diversos: desde inversiones para mejorar la eficiencia y aumentar la producción en el corto plazo, hasta estrategias de mayor horizonte orientadas a recomponer stock y sostener el crecimiento futuro de la actividad.

Durante el panel, los representantes de diferentes entidades financieras coincidieron en que existe una demanda creciente de crédito por parte de productores y empresas con planes de inversión de largo plazo, especialmente vinculados a infraestructura, mejora productiva, ampliación de escala e integración de la cadena.

En ese marco, se destacó que la ganadería requiere instrumentos pensados para sus tiempos productivos. La duración de los ciclos biológicos, el retorno de las inversiones y las particularidades de cada sistema exigen esquemas de financiamiento diferentes a los utilizados en otras actividades económicas.

También se remarcó el potencial del mercado de capitales para canalizar financiamiento hacia proyectos productivos, a partir de herramientas que permitan ampliar las alternativas disponibles para el sector y apuntalar el desarrollo de la actividad ganadera, como cheques de pago diferido, pagaré digital y factura de crédito; obligaciones negociables, fideicomisos y emisión de acciones, que en sectores como el ganadero aún tienen mucho para crecer.