El mundo de la hípica de Italia está de luto por la muerte a los 31 años del caballo "Varenne", considerado el mejor trotador de todos los tiempos por su carrera plagada de éxitos.
"Esta noche falleció Varenne y el veterinario certificó que la causa fue un infarto fulminante. Estamos destrozados al haber conocido esta mañana la noticia y queremos recordarlo junto a todos sus fans, volando hacia sus victorias", se lee en un comunicado publicado en la cuenta oficial de la red social Instagram dedicada al trotón.
"Lamentablemente, llegó el momento. Sabíamos que llegaría tarde o temprano, pero no queríamos pensar en ello. Para nosotros, siempre has sido inmortal, un hijo siempre presente que nos llenó de orgullo", agrega la nota publicada en la página de Facebook de la yeguada LJ de Eboli, en la provincia de Salerno, donde Varenne pasó sus últimos días desde 2024.
Varenne corrió 72 carreras en su trayectoria, ganando 63 de ellas (Reuters).
"Aparte de las dolencias propias de su edad, se encontraba bastante bien. Por desgracia, cuando sucede, uno nunca está preparado. Estaba con Giovanni, uno de nuestros colaboradores que lo cuidaba, cuando de repente se desplomó", narró el propietario de la yeguada, Dario De Angelis.
"Acababa de regresar de un paseo por el parque; en verano, solía salir por la noche. Lo mimamos en todos los sentidos y nos sentimos honrados de haberlo tenido con nosotros", completó De Angelis.
En la yeguada LJ, un centro que cuidaba con esmero al "Capitán", la leyenda de las carreras de trote vivía en un recinto de 30 metros cuadrados, equipado con 2 entradas y 3 ventiladores.
Era atendido por dos veterinarios y un nutricionista, y comía diferentes comidas cinco veces al día. Durante el día, solía salir a pasear por el parque, al cuidado de Giovanni y Sara.
El fallecimiento de Varenne también fue confirmado por Giampaolo Minnucci, el histórico jinete del "Capitán", quien celebró su cumpleaños número 31 en mayo pasado en la yeguada LJ.
"Sí, es cierto, existía una simbiosis entre nosotros, pero él era el verdadero fenómeno, un caballo de primera categoría, un auténtico competidor. Cuando lo montaba, sentía que volaba", afirmó Minnucci.
Toda Italia lo llora. Era un ídolo de chicos y grandes (AFP).
El histórico jinete confirmó además que, más allá de las victorias, tuvo una relación especial desde el principio con "Rue de Varenne", tal su nombre oficial por el nombre de la calle de París donde se encontraba entonces la embajada italiana.
"Siempre dije que tal vez Varenne me eligió a mí, congeniamos enseguida. ¨Se dio cuenta de que yo era quien lo montaba? Creo que sí. Estamos hablando de un caballo que lo ha ganado todo en el mundo: dos Amériques, dos Elitloppets, estableció el récord mundial en Mikkeli, en América, tres Loterías", recordó Minnucci.
El jockey de 59 años también reveló que todavía conserva una marca que le dejó el legendario caballo: "estábamos jugando y le puse la mano en la boca, tenía un diente astillado y aquí estoy.
Otros tienen tatuajes, yo tengo la marca de Varenne", declaró.
Asimismo, Minnucci, quien sólo quedó al margen de 3 carreras del "Capitán", contó que solía visitar a Varenne "no muy a menudo, porque al irme sentía una punzada de tristeza", explicó.
"Mi vida pasaba ante mis ojos y recordaba todas las veces que habíamos cruzado la meta, él primero y yo segundo. Porque, claro, él siempre iba a la cabeza; yo diría que estaba acostumbrado al segundo puesto", reconoció.
Murió en Italia a los 31 años por un infarto fulminante (Facebook).
"Pero qué maravilloso era haber visto a semejante campeón: esos ojos, ese pensamiento", completó Minnucci sobre Varenne, que completó su última carrera el 28 de septiembre de 2002 en Canadá.
Una historia imborrable e increíble
A los siete años, este campeón trotador, hijo de Waikiki Beach e Ialmaz, finalizó en el segundo puesto en el Mondial Trot de Montreal, sólo por detrás de la francesa Fan Idole.
Posteriormente, fue relegado al último puesto por su ritmo de carrera. Un accidente que sólo había ocurrido en su debut, en una prueba de 1998 disputada en Bolonia, donde, sin embargo, impresionó con su excepcional recuperación, arrancando tras haber dejado pasar a casi todos los demás caballos.
Enzo Giordano, a pesar de ese tropiezo inicial, reconoció sus cualidades y lo compró por sugerencia del gerente Rolando Luzi.
Ayudó a formar un equipo a su alrededor que estaba destinado a hacerse famoso, empezando por su entrenador, el finlandés Jori Turja.
Nacido el 19 de mayo de 1995 en la Yeguada Zenzalino de Alessandro Viani con un pedigrí único (su padre era hijo de Speedy Somolli, por Speedy Crown, y su madre una hija de Zebu, por Sharif di Iesolo), Varenne corrió 72 carreras en su trayectoria, ganando 63 de ellas y acumulando más de 6 millones de euros en premios (un récord absoluto por delante del estadounidense Moni Maker).
Una de sus últimas fotos. Dejó 2.500 descendientes (Facebook).
Su palmarés incluye algunas de las competiciones internacionales más importantes, lo que convierte a Varenne en el único caballo de la historia en haber ganado el título de "Caballo del Año" en tres países diferentes (Italia, Francia y Estados Unidos).
En 1998, ganó el Derby Italiano de Trote. Luego, entre 2000 y 2002, ganó el Gran Premio Lotteria di Agnano tres veces.
En París, ganó el Prix d'Amérique en 2001 y 2002, mientras que en Estocolmo, triunfó en el Elitloppet en esas mismas dos temporadas.
Asimismo, en 2001, añadió la Breeders Crown en Estados Unidos a su colección, convirtiéndose en el único trotador en haber ganado las carreras más importantes del mundo en un mismo año.
Después se retiró y comenzó una prolífica carrera como semental, muy lucrativa para sus propietarios, con más de 2.500 descendientes, muchos de los cuales también brillaron en las pistas de carreras.
"No puede recuperarse porque siempre va a la cabeza, tiene un turbo especial en lugar de un corazón", aseguraba Enzo Jannacci en la canción que dedicó en 2001 a Varenne, incluida en el álbum con el evocador título "Come gli aeroplani".
Todo el mundo lo llora (Facebook).
Con su sucesión de victorias, también era conocido como "el hijo del viento", pero el apodo que lo acompañó a lo largo de su extraordinaria carrera deportiva fue "el Capitán", acuñado por el periodista deportivo Domenico Deci.
Gran aficionado del Milan, el periodista eligió ese apodo en homenaje a Franco Baresi, el histórico zaguero y capitán del equipo "rojinegro" recientemente fallecido, para enfatizar la autoridad y la clase que derrochaba en la pista.
Agencia ANSA.
GML
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