El Gobierno se lanzó a la caza de votos para que el Senado convierta en ley el proyecto de Súper RIGI, la iniciativa que busca atraer grandes inversiones a partir de fuertes incentivos fiscales. Con ese objetivo se presentará este miércoles ante un plenario de comisiones el secretario de Hacienda, Carlos Guberman.
El funcionario participará, a pedido de los bloques aliados, en una reunión conjunta de las comisiones de Presupuesto, de Economía y de Legislación Nacional para responder a los interrogantes técnicos de la propuesta que tienen algunos dialoguistas antes de que el proyecto del Ejecutivo llegue al recinto de la Cámara alta.
Sin embargo, desde el oficialismo desestimaron la posibilidad de que este miércoles se pueda conseguir despacho de comisión para que el nuevo Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones quede habilitado para ser tratado en el recinto.
En consecuencia quedaría afuera del temario que la jefa del oficialismo, Patricia Bullrich, prepara para una sesión que podría convocar en la última semana de agosto, que en principio incluye el proyecto de ley Hojarasca y un paquete de pliegos judiciales.
Tanto desde el PRO, que comanda Martín Goerling, como de la UCR, que encabeza Eduardo Vischi, indicaron que no tienen una posición definida sino que están en etapa de evaluación. En rigor evitaron dar una definición a la espera de la presentación del secretario de Hacienda.
En la última reunión de comisión, el secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, defendió la propuesta al resaltar que el país necesita "mantener y aumentar el ritmo de inversiones para retomar la senda de crecimiento”. "El RIGI ya acumula 43 proyectos por casi 150.000 millones de dólares y la posibilidad de crear casi 200.000 empleos directos e indirectos", fundamentó.
En este contexto, el funcionario explicó las diferencias entre el programa en funcionamiento y el Súper RIGI. Y precisó que el primero apunta a los recursos naturales e infraestructura mientras que el segundo está orientado a la industrialización de esos recursos.
El Súper RIGI tendrá una vigencia de 5 años con la posibilidad de prorrogarlo por uno más, mientras que el programa vigente es por 2 años con uno más. El nuevo sistema de incentivo prevé una baja del Impuesto a las Ganancias del 25% al 15% y los derechos de exportación pasan a 0 desde el primer año, mientras que en el caso del RIGI se aplica ese beneficio a partir del tercer año
Uno de los puntos que genera tensiones tiene que ver con el artículo que impulsa el “compre nacional”, que divide a los dialoguistas. Esta condición se incorporó durante el debate en Diputados y prevé destinar al menos un 20% de la inversión en proveedores locales.
El Súper RIGI está orientado a atraer inversiones desde los 1.000 millones de dólares en sectores que no están instalados en el país y que tienen que ver con el sector tecnológico como el desarrollo de la Inteligencia Artificial.
El texto llegó con media sanción de Diputados, donde el oficialismo -para conseguir los votos- aceptó modificaciones como la incorporación de la cláusula de "Compre Nacional" para destinar al menos un 20% de la inversión en proveedores locales para los proyectos que surjan a partir de este régimen.
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