San Isidro se convirtió en el primer municipio del conurbano bonaerense en salir al mercado de capitales para financiar un plan de obras públicas a través de la emisión de un bono. Desde este mes, el instrumento está disponible para su suscripción por parte de inversores, en una operación que contempla una emisión de hasta $30.000 millones.
El programa fue diseñado bajo criterios de responsabilidad fiscal, sostenibilidad y previsibilidad financiera, y cuenta con las autorizaciones correspondientes del Ministerio de Economía de la Nación, del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires y del Concejo Deliberante local. El objetivo del municipio es canalizar el ahorro privado hacia obras de interés público, lo que permitiría acelerar intervenciones en infraestructura, espacio público, seguridad y conectividad.
Entre las obras previstas se encuentra la segunda etapa del Corredor Rolón, que extenderá las intervenciones desde José Ingenieros hasta Tomkinson y consolidará una transformación urbana ya iniciada en Beccar Norte, con mejoras en la circulación, el ordenamiento del tránsito y la seguridad, además de un impulso al desarrollo económico de la zona. La primera etapa de ese corredor ya fue inaugurada meses atrás.
Con un plan de inversiones privdas, San Isidro apunta a avanzar con obras en espacios públicos clave.
El plan también incluye obras para liberar espacios en sectores densamente construidos y mejorar la circulación vehicular y peatonal, que se complementarán con el acceso formal a agua potable y cloacas. A esto se suman obras hidráulicas en La Cava, orientadas a resolver un problema histórico de inundaciones que afecta a distintas zonas de Beccar desde hace décadas sin una solución estructural.
El cronograma contempla, además, trabajos de repavimentación, reparación de veredas y renovación del alumbrado público en arterias como Tomkinson, Riobamba y la avenida Rolón, entre otras calles principales, con el fin de mejorar la movilidad y la seguridad vial. También se prevé la puesta en valor de espacios verdes como la Plaza 12 de Octubre y la Plaza Carlos Gardel, en Beccar, y la Plaza Belgrano, en Villa Adelina, con la intención de recuperar lugares de encuentro para los vecinos y fortalecer la vida comunitaria.
Otro de los ejes del plan son las obras de integración urbana en el Barrio Ferroviario, que incluyen redes cloacales y pluviales, la construcción de calles y recorridos peatonales, y futuras intervenciones de equipamiento urbano. Según el municipio, estas obras buscan prevenir anegamientos y avanzar hacia un entorno más accesible, seguro y conectado, en lo que se describe como una deuda histórica con los vecinos de la zona.
“El bono municipal busca convertirse en un puente entre el ahorro privado y las necesidades de infraestructura de San Isidro”, destacó el intendente Ramón Lanús, quien remarcó que ejecutar las obras en el presente permitirá reducir significativamente los gastos futuros en mantenimiento correctivo y otras intervenciones de mayor costo. “De esta manera, los recursos de quienes invierten se transformarán en calles, plazas, obras hidráulicas, infraestructura urbana y equipamiento para mejorar la calidad de vida de los vecinos”, concluyó el jefe comunal.
Con esta emisión, San Isidro se posiciona como pionero entre los municipios del conurbano bonaerense en recurrir al mercado de capitales para financiar obra pública, una modalidad que hasta ahora no había sido utilizada por gobiernos locales de la región.
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