En algunas zonas agrícolas de Estados Unidos, el agua volvió a ocupar campos que durante gran parte del año permanecen secos. No se trata de una inundación accidental ni de una pérdida de cultivos: los propios agricultores inundan de forma intencional determinados terrenos para crear humedales temporales que sirven de refugio y alimento para aves migratorias.

La iniciativa busca recrear las condiciones de antiguos “prairie potholes”, depresiones naturales del terreno que alguna vez formaron pequeños humedales y que desaparecieron en gran medida tras la expansión de la agricultura.

Uno de los programas que impulsó esta estrategia es BirdReturns, lanzado por The Nature Conservancy en 2014. El esquema ofrece pagos a productores que aceptan inundar campos bajos o terrenos después de la cosecha durante períodos específicos del año.

La clave está en el momento. Las inundaciones coinciden con las temporadas de migración, en especial durante la primavera y el otoño, cuando aves playeras, aves acuáticas y grullas canadienses necesitan lugares donde descansar y alimentarse.

Los terrenos inundados ofrecen agua poco profunda, zonas de barro y alimento. Así, campos agrícolas que permanecen en producción durante buena parte del año se transforman por un período corto en estaciones de descanso para aves que recorren rutas migratorias como la Pacific Flyway.

La iniciativa busca recrear las condiciones de antiguos “prairie potholes”. Foto: X @Rainmaker1973.

El impacto puede ser significativo. Según los datos incluidos en el contenido, algunos humedales temporales gestionados registraron hasta 3,5 veces más aves que los campos agrícolas convencionales.

El beneficio no queda limitado a la fauna

La presencia temporal de agua puede mejorar la estructura del suelo, favorecer el ciclo de nutrientes y contribuir a la recarga de aguas subterráneas. También puede reducir la erosión y ayudar a mantener la productividad de las tierras a largo plazo.

El modelo propone una convivencia entre dos necesidades que durante años parecieron opuestas: producir alimentos y conservar los ecosistemas. En lugar de retirar tierras agrícolas de la producción, los programas aprovechan los períodos en que determinados campos no se utilizan para crear humedales temporales.

U.S. farmers are intentionally flooding their fields to revive ancient "prairie potholes," creating temporary "pop-up" wetlands that deliver a huge boost to migratory birds while improving soil health.

In regions like California's Central Valley and the Mississippi Delta,… pic.twitter.com/habpWKWzWH

— Massimo (@Rainmaker1973) August 13, 2026

Así, una práctica que parece simple puede convertir por unas semanas un campo de cultivo en un refugio clave para las aves migratorias y, al mismo tiempo, aportar beneficios al propio suelo agrícola.