Mediante un decreto firmado a fines de julio, el presidente Donald Trump ordenó al Servicio de Parques Nacionales (NPS) que instalara letreros cerca del Museo Smithsonian, que adviertan sobre lo que el gobierno considera “información inexacta” en las exhibiciones de la institución.
La medida tiene relación con un documento publicado el 4 de julio de 2026 donde el gobierno afirma que el museo ha sido capturado por una “ideología radical y activista” que se opone a la “noble y honesta historia” de la nación.
En agosto de 2025, la Casa Blanca había ordenado una revisión interna exhaustiva de las exhibiciones y materiales del Smithsonian, poniendo un gran énfasis en garantizar la “alineación con la directiva del presidente de celebrar el excepcionalismo estadounidense”.
Lonnie Bunch III, secretario del Smithsonian, le dijo a CNN en mayo que la institución ha mantenido su autonomía, incluso cuando ha “entregado todo lo que se le ha pedido” por parte de la Casa Blanca para su revisión.
¿Qué dicen los letreros?
A pesar de ello, ahora, Trump le exige al NPS, que controla las aceras ubicadas cerca del Museo Histórico Smithsonian, en National Mall, Washington, D.C., que instale letreros que “notifiquen a los visitantes que las exhibiciones del museo deben renovarse de manera coherente con las conclusiones” del informe de julio y los dirija a “lugares y recursos para obtener información precisa” sobre la historia del país.
La agencia AFP agrega que la medida fue anunciada poco después de que Anthea Hartig, historiadora y directora del museo, declarara ante un subcomité de la Cámara de Representantes y enfrentara duras críticas de legisladores republicanos.
La directora del Museo Smithsonian, Anthea Hartig, declaró ante el Congreso. Foto: AP.
En la audiencia, el republicano Tim Burchett afirmó que consideraba que el Smithsonian se ha "contagiado de una ideología woke" para resaltar la opresión estadounidense.
Hartig respondió que el informe de la Casa Blanca está en revisión, pero agregó que “no caracteriza de forma justa ni precisa el conjunto de la labor del museo".
El presidente ha dejado en claro su intención de moldear la forma en que el gobierno documenta la historia y la cultura. En ese sentido, criticó duramente la manera en que el Smithsonian y otros museos abordan temas como la esclavitud, considerada un factor central en el desarrollo nacional, y también ha impulsado cambios en cómo se lo representa a él mismo y a sus rivales contemporáneos.
En los meses previos a dictar la orden de revisión del Smithsonian, Trump despidió al jefe de los Archivos Nacionales y anunció la destitución de la directora de la National Portrait Gallery, Kim Sajet, como parte de su reorganización. Aunque Sajet contaba con el respaldo del directorio del Smithsonian, finalmente presentó su renuncia.
En la Casa Blanca, Trump diseñó un Paseo Presidencial de la Fama marcadamente partidario, con fotografías doradas de él y de sus antecesores, con la excepción de Joe Biden, representado por un autógrafo.
Los letreros advertirán sobre la información presentada en las exhibiciones del Smithsonian. Foto: EFE.
Las placas dedicadas a Trump elogian su gestión, mientras que las correspondientes a Biden lo califican como “el peor presidente de la historia” y lo acusan de llevar al país al borde de la destrucción.
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