Las cucarachas son una de las plagas domésticas más difíciles de controlar. Su capacidad para esconderse en grietas, reproducirse rápidamente y sobrevivir durante semanas con muy poco alimento hace que, una vez instaladas, eliminarlas por completo no sea una tarea sencilla.

La cocina y el baño son los ambientes donde aparecen con mayor frecuencia. Allí encuentran dos elementos esenciales para sobrevivir: humedad y restos de comida.

Aunque existen remedios caseros y productos a base de ácido bórico para combatirlas, los especialistas en control de plagas recomiendan utilizar cebos insecticidas específicos cuando existe una infestación.

La clave no está únicamente en matar a las cucarachas que se ven, sino en eliminar la colonia y evitar que vuelva a instalarse. Para lograrlo, recomiendan actuar de manera ordenada y mantener el ambiente lo menos favorable posible para estos insectos.

El método para acabar con la plaga

Los cebos insecticidas en gel son uno de los métodos más efectivos porque las cucarachas consumen el producto y luego lo transportan al refugio, donde puede afectar a otros individuos de la colonia. Según explica el sitio Milenio, el efecto del cebo puede alcanzar a otras cucarachas que entran en contacto con la que lo consumió.

Cucarachas en cocina y baño. Foto: Shutterstock.

Para aumentar la eficacia del tratamiento, recomiendan seguir estos pasos:

1. Localizar los escondites. Revisar debajo de la pileta, detrás de la heladera, cerca del horno, en los zócalos, alrededor de las cañerías y dentro de los muebles de cocina y baño. Son algunos de los lugares donde suelen refugiarse.

2. Aplicar el cebo en gel. Colocar pequeñas gotas en las zonas de paso y cerca de los escondites, respetando siempre las indicaciones del fabricante. No conviene aplicar grandes cantidades.

3. No limpiar inmediatamente el producto. El gel necesita permanecer en el lugar para que las cucarachas puedan consumirlo y llevarlo al resto de la colonia.

4. Eliminar las fuentes de alimento. Guardar los alimentos en recipientes herméticos, limpiar las migas, no dejar platos sucios durante la noche y vaciar la basura con frecuencia.

5. Reducir la humedad. Reparar pérdidas de agua, secar las superficies y evitar que queden charcos en la cocina o el baño, ya que las cucarachas necesitan agua para sobrevivir.

6. Sellar grietas y rendijas. Tapar fisuras en paredes, zócalos y cañerías ayuda a impedir que ingresen nuevas cucarachas y elimina posibles refugios.

El flagelo de las cucarachas en casa. Foto: iStock.

El bicarbonato y otras mezclas pueden servir para casos muy puntuales, pero no suelen resolver una infestación establecida. Cuando la colonia ya está instalada, la combinación de cebos específicos, limpieza profunda y control de los puntos de ingreso ofrece mejores resultados.

Si, a pesar de estas medidas, las cucarachas continúan apareciendo durante el día o se observan grandes cantidades en distintos ambientes, lo recomendable es consultar a un servicio profesional de control de plagas. La presencia frecuente de estos insectos puede indicar una infestación importante que requiere un tratamiento más intensivo.