La invasión de animales salvajes que devastan a las majadas de ovejas, a los rodeos vacunos y a los cultivos es una grave problemática que crece descontroladamente en numerosas zonas productivas argentinas.

En el partido bonaerense de Necochea, los pumas, jabalíes y chanchos salvajes irrumpen a diario en los campos, matando especialmente a los corderos, las víctimas más susceptibles a los ataques de estas especies.

Viviana Galli, contratista rural del partido de Necochea

“Hace un par de años ya que venimos sufriendo estos flagelos que son el puma y el chancho jabalí o cruza de jabalí con el chancho común, el cimarrón, que está atacando muchísimo en la zona norte del partido en Necochea”, contó Viviana Galli, contratista de esa localidad, en diálogo con Clarín Rural.

Viviana nació y se crió en el campo, en la chacra de sus padres en Juan Nepucemo Fernández, a pocos kilómetros al norte de la ciudad de Necochea. Hoy, es parte de la empresa familiar que conformaron con su marido y su hijo, a través de la cual prestan servicios de siembra, cosecha y aplicación de agroinsumos con drones en toda la región, y conoce muy bien el territorio.

“Toda la vida se escuchó la problemática de los pumas, pero nunca se veían y menos en estas cantidades, atacan a diario, es muy preocupante", dijo.

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Pumas matan corderos en Necochea

“Hoy llegamos y encontramos otro cordero muerto, víctima de los pumas. Antenoche se habían llevado uno y ayer, otro más. La impotencia y la bronca son enormes”, lamentó Viviana.

Todos los campos vecinos están sufriendo la misma situación, por eso, muchos productores han tenido que hacer jaulas para encerrar las ovejas durante la noche. “Nosotros todavía no las tenemos, pero seguramente será el camino que habrá que tomar, no queda otra”, dijo con un dejo de tristeza y resignación.

La proliferación de pumas en la zona es alarmante, ya arrasan con corderos, terneros y hasta burros. Hace unos días, cuando Viviana llegó a la chacra y se encontró con cinco pumas que, a diferencia de lo que dicen los conocedores, no huyó ante la presencia humana. “Me miraban, he visto sus tamaños y te puedo decir que les falta la melena para parecer leones", repasó.

“Están aniquilando los corderos. Me pregunto: ¿qué vamos a hacer cuando no haya ovejas? Porque ellos van a seguir comiendo. ¿Seguirán por los terneros, las vacas, los caballos? En una localidad cercana ya han matado hasta burros”, cuenta la contratista consternada.

“Es algo muy, muy difícil. Estuve en una charla de Fauna Silvestre en Balcarce y lo que me dijeron no tenía sentido. ¿Qué están haciendo para parar esto? Porque cada vez hay más y ahora estamos, empezando a sentir también la problemática del chancho jabalí, del cimarrón, que destroza los los cultivos, lotes enteros, muchas hectáreas, mucho trabajo, mucha producción perdida”, señaló Viviana.

Viviana Galli, contratista rural del partido de Necochea

“Esto me preocupa mucho, te digo más, si tuviera chicos pequeños no sé si los dejo andar en el campo solos o en el patio de la casa, es alarmante, la verdad. ¿Qué hacemos? ¿Cómo nos defendemos? ¿Cómo convivimos?”, cuestionó.

Notablemente afligida e impactada, expresó: “Estoy atravesada por la impotencia que me da llegar al campo y ver lo que sucede, es muy difícil".

A la hora de cuantificar las pérdidas, Viviana estima que superan el 50%. “De tener en estos últimos años 100 ovejas, mi padre hoy tendrá 30, el año pasado quedó sin corderos y este año supongo ya perdimos alrededor de 30, las pérdidas son tremendas”, indicó. Por eso, al igual que muchos otros productores vecinos, ya están armando un jaulón para encerrarlas de noche.

“Si no son corderos, serán terneros y si no, serán vacas y si no, serán caballos, hay tanta cantidad ya de pumas que se agruparán e irán a seguir matando, o nos tocará a nosotros. Se supone que disparan cuando nos ven pero no fue el caso que me sucedió a mí, no se iban, se quedaban ahí mirándome", recordó.

La presencia de pumas es una realidad desde hace muchos años pero su reproducción descontrolada ha derivado en ataques a corderos y a otros animales que constituyen sus presas con una frecuencia que causa estupor entre los productores de la región. “Detrás de cada animal hay cuidado, trabajo, dedicación y muchas horas. Encontrarlos así duele muchísimo”, lamentó la productora necochense.

La problemática se repite en otras zonas del país, es grave y requiere soluciones urgentes. "¿Estamos pensando en cómo convivir realmente con la fauna y, al mismo tiempo, proteger a quienes producen? ¿Quién está trabajando en una solución integral? ¿Hasta dónde tendremos que llegar para poder seguir criando animales en nuestros campos? ¿Queremos un campo sin animales?", cuestionó Viviana.

La contratista pidió que se logre un equilibrio "posible, real y sostenible" con la fauna silvestre. "Esto no es solamente la pérdida de un animal. Es trabajo, esfuerzo, producción, economía familiar y una forma de vida. Necesitamos que se trabaje en serio, quienes vivimos y trabajamos en el campo no queremos soluciones de escritorio. Queremos respuestas que funcionen en el campo real", reclamó.