Quienes tienen un gato en casa probablemente hayan descubierto, casi sin darse cuenta, que cambian el tono de voz cuando se dirigen a él. Las frases se vuelven más suaves, las palabras más cortas y la entonación se parece mucho a la que se utiliza con los bebés.
Lejos de ser una simple costumbre de los dueños, esta forma de hablar podría tener una explicación. En los últimos años, distintos veterinarios y especialistas en comportamiento felino señalaron que los gatos responden mejor a una voz aguda, pausada y cargada de expresividad.
La manera en que las personas se comunican con sus mascotas influye en la relación cotidiana. Aunque los gatos conservan su fama de independientes, también desarrollan vínculos muy estrechos con quienes conviven con ellos y aprenden a reconocer sonidos, rutinas y voces familiares.
Varios profesionales coinciden en que utilizar un tono afectuoso, similar al que se emplea con un bebé, puede convertirse en una herramienta muy eficaz para captar la atención del animal, reforzar el vínculo y facilitar la comunicación diaria.
Una voz más aguda ayuda a captar su atención
Los veterinarios especializados en comportamiento felino explican que los gatos prestan especial atención a elementos como la entonación, el ritmo, el volumen y las emociones que transmite la voz. Así lo explicó el veterinario y divulgador Juanjo Vet en un video publicado en la cuenta de TikTok Mascotas y familias felices.
La mejor forma de hablarle a un gato. Foto: Freepik.
Por qué este tipo de comunicación favorece la interacción con los felinos:
- El gato identifica con mayor facilidad la voz de su cuidador.
- Una entonación suave transmite tranquilidad y reduce el estrés.
- Favorece la creación de un vínculo de confianza con la mascota.
- Ayuda a captar su atención cuando está distraído.
- Puede utilizarse como refuerzo positivo durante el juego o el aprendizaje.
- Facilita las interacciones cotidianas sin necesidad de levantar la voz.
Ternura y mimos. Foto Shutterstock.
Los especialistas aclaran que no se trata de "infantilizar" al animal, sino de aprovechar una forma de comunicación que resulta más atractiva para su oído. Los gatos poseen una audición muy desarrollada y son capaces de percibir variaciones muy sutiles en la frecuencia de los sonidos, por lo que responden mejor a determinadas modulaciones de la voz.
Esta forma de comunicación también fue analizada por investigadores de la Universidad Paris Nanterre. En un estudio publicado en 2023 en la revista Animal Cognition, observaron que muchos gatos reaccionaban de forma diferente cuando su cuidador les hablaba de forma directa, en comparación con cuando esa misma persona se dirigía a otro individuo. El trabajo aporta evidencia de que los felinos distinguen cuándo un mensaje está dirigido a ellos.
Los veterinarios también recuerdan que la comunicación con un gato no depende solo de las palabras. La postura corporal, los movimientos lentos, el contacto visual moderado y el respeto por los tiempos del animal son aspectos igual de importantes para construir una relación de confianza.
Por eso, aunque cada gato tiene una personalidad diferente, hablarle con una voz cálida, pausada y expresiva puede convertirse en una herramienta sencilla para fortalecer el vínculo.
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