Los socios del Rotary, que además de años suman cargos de importancia en las principales empresas, bancos y explotaciones agropecuarias, se esmeraron este mediodía en un almuerzo para celebrar a Nicolás Pino, el presidente de la Sociedad Rural que cumple 160 años y que junto a la Bolsa de Comercio, que contabiliza 170 años, son las más antiguas del país.
El salón comedor del hotel Libertador estuvo a pleno y hasta previeron que el regimiento de Patricios enviara a su banda musical para entonar el Himno y la marcha de Las Camelias. El menú fue pensado como homenaje entre las empanadas criollas, el locro y de postre, el famoso vigilante.
Pino contó que había estado por la mañana en la torre de YPF en Puerto Madero junto al CEO de la petrolera Horacio Marín. “Siento un enorme orgullo como argentino por YPF y también por Aerolíneas, por haber recuperado esas empresas”, sorprendió, dada su indisimulada simpatía por Javier Mieli quien había prometido privatizarlas al comienzo de su gestión.
Fue tal vez el único matiz en un mensaje a tono con el espíritu mundialista y el éxito de la Selección. Incluso cuando al final, la periodista Clara Mariño le preguntó si estaba conforme con el actual tipo de cambio, atinó a responder: “ Nosotros queremos un tipo de cambio lógico, no pedimos nada raro. La brecha supo llegar al 200%, y fue nefasto. La unificación es muy importante. Somos un sector que siembra sin saber qué puede pasar con el clima, tomanos decisiones en medio de la incertidumbre, pero vamos para adelante”.
Mariño también le preguntó por la interna en la Rural, en la que el actual vicepresidente, Marcos Pereda que competirá en las elecciones con Pino, señaló que la institución vive una degradación. “Es bueno que un socio de la Rural tenga aspiraciones a ser presidente, y que haya puja. Ahora, que el actual vicepresidente haga campaña en contra del presidente y de su comisión directiva, de la cual él es parte, no es correcto”, respondió.
No fue el único dardo, dado que Pereda se diferencia en posiciones más duras respecto a la baja de impuestos para el campo, ante la cercanía de Pino con la política oficial. Por eso, no llamó la atención cuando confesó durante su exposición que le escribieron en letras mayúsculas, “no te olvides de pedir la eliminación de las retenciones”.
Y así lo hizo:“Es el impuesto más nocivo y lo único que genera es que no se invierta. En los últimos años veníamos trabajando con decisiones que tomaban ciertos gobiernos, que lo único que hacían era poner palos en la rueda”. Recordó que en los años 70, Brasil y Argentina tenían el mismo número de cabezas de ganado y hoy Brasil nos triplica y nosotros seguimos con el mismo número, unas 50 millones de cabezas”.
Siguió: "No hay inversión sin confianza, no hay crecimiento sin confianza, no hay comunidad sin confianza. La confianza no nace de un discurso, se construye todos los días".
En todo momento intentó despegarse de la supuesta grieta entre la vaca viva por el campo y la vaca muerta en relación a la energía y minería. “Nadie sale solo, tenemos que trabajar en conjunto, por ejemplo en poner en marcha en Belgrano Cargas y se está haciendo, lo mismo que con la Hidrovía”.
Consultado sobre el peor impuesto, además de las retenciones, soltó que era Ingresos Brutos.”No estamos en la situación ideal, pero el camino es éste. Miren por el espejo retrovisor”, invitó.
“¿Qué deja una persona cuando termina su etapa de trabajo? Por ejemplo, un médico deja salud, un maestro deja conocimiento, un ingeniero deja obras, y desde nuestro punto de vista, un productor deja muchas oportunidades. Cuando uno se dedica a producir, detrás de cada proyecto de vida hay una comunidad que puede crecer”, había arrancado su discurso.
En todo momento insistió con reglas claras y justas, con una mejora de la infraestructura para ir bajando “el famoso costo argentino. "Tenemos impuestos nacionales, impuestos provinciales, y el impuesto del intendente, que cobra una tasa por un servicio que no brinda".
Ya era la hora de un brindis por el 9 de Julio y la prosperidad. Pino soltó: “Se construye cumpliendo la palabra, respetando las instituciones, trabajando con honestidad y asumiendo responsabilidades. Exige ciudadanos comprometidos, empresarios responsables, dirigentes con visión, instituciones fuertes y una sociedad que vuelva a creer en sí misma”.
Todavia no hay comentarios aprobados.