España vuelve a enfrentarse a un verano marcado por las altas temperaturas. El Ministerio de Sanidad mantiene activo el Plan Nacional frente al calor después de que los episodios de calor extremo hayan provocado un aumento de la mortalidad y de las complicaciones sanitarias en los últimos años. Solo en este mes de julio se han contabilizado más de 2.030 muertes atribuibles a las altas temperaturas, una cifra muy superior a la registrada en el mismo periodo del año anterior.

Cuando se habla de los efectos del calor solemos pensar en golpes de calor o deshidratación. Sin embargo, existes otros aspectos mucho menos conocidos, como por ejemplo, las personas que toman determinados psicofármacos para paliar la depresión o la ansiedad. De ello ha hablado la psicóloga Sílvia Catalán durante en el programa Tot es mou de 3Cat.

Un efecto adverso que casi nadie advierte

“Es una cosa que muy poca gente sabe porque no se dice”, afirma Catalán. “La mayoría de los medicamentos psiquiátricos, los psicofármacos que se usan de forma más habitual, pueden afectar el sistema de regulación interna del calor. Pueden empeorar la sensación de calor que tienen”.

Pueden empeorar la sensación de calor que tienen. Foto: IG/silcatna

Esto significa que quienes toman antidepresivos, antipsicóticos o estabilizadores del ánimo pueden soportar peor las altas temperaturas, y en muchos casos nadie les ha advertido del riesgo.

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ya ha publicado recomendaciones específicas sobre psicofármacos y calor, advirtiendo que algunos medicamentos pueden afectar la capacidad del cuerpo para regular su temperatura y que, con el litio, la hidratación es especialmente crítica en verano. Además, algunos psicofármacos pueden “disminuir el umbral de percepción del malestar por temperatura”, lo que puede llevar a exponerse más al calor sin ser consciente del peligro.

Las urgencias psiquiátricas se disparan con el calor

La psicóloga alerta de que este efecto tiene consecuencias directas en el sistema sanitario: “Las alas de psiquiatría y los servicios de psiquiatría de los hospitales reciben muchísimas visitas de urgencia en momentos de ola de calor”. No es una percepción, sino una realidad constatada por la evidencia científica.

Un estudio internacional publicado en Nature Health y liderado por la Universidad de Monash que analizó más de 2,6 millones de ingresos hospitalarios dio con que las hospitalizaciones por problemas de salud mental aumentaron un 3,3% durante el día de una ola de calor, y el incremento acumulado llegaba al 5,6% en los ocho días posteriores. Los trastornos de ansiedad registraron un aumento del 22,9% en los ingresos, y los de personalidad, del 21,7% .

¿Por qué el calor nos pone de mal humor? Foto: IG/silcatna

¿Por qué el calor nos pone de mal humor?

Pero no hace falta tener un diagnóstico de salud mental para notar los efectos del calor en el estado de ánimo. Catalán explica que “esta mala leche que nos provoca la calor tiene que ver, sobre todo, con el tema del descanso”. Dormir en temperaturas elevadas hace que el cerebro esté en estado de alerta más tiempo, y eso “nos produce esta mala leche, esta irascibilidad, irritabilidad”.

Hay estudios que apuntan a que las personas con esquizofrenia tienen el triple de riesgo de morir durante una ola de calor, en parte porque algunos antipsicóticos afectan a la sudoración y la percepción del riesgo. La Confederación Salud Mental advierte de que estos efectos son “especialmente intensos en personas que ya se encuentran en situaciones de vulnerabilidad o que tienen prescritos ciertos psicofármacos” .

Un aviso necesario

Catalán hace especial hincapié en la importancia de que los pacientes estén informados. Ante una ola de calor, quienes toman medicación psiquiátrica deben extremar las precauciones: hidratarse, evitar las horas centrales del día, buscar espacios frescos y, sobre todo, nunca suspender el tratamiento por cuenta propia.

Marc Mestres