La tercera semana del juicio por la sustracción y ocultamiento de Loan Danilo Peña, quien está desaparecido desde el 13 de junio de 2024, terminó este miércoles con fuertes cruces entre acusadores y defensores, tras lo cual, se pasó a un cuarto intermedio hasta el 28 de julio, cuando finalice la feria judicial y, probablemente, se designe también un cambio de sede del tribunal.
La audiencia comenzó con la declaración Alfonso “Capi” Benítez, el papá de Bernardino Antonio Benítez (39), uno de los siete acusados de la sustracción del niño. El testigo recordó que ese 13 de junio cerca de las 17 recibió un llamado de su hijo, quien hizo referencia a una pérdida, pero el hombre entendió que hablaba de uno de los caballos. “Después me dijo que era una criatura, el hijo de José (Peña). Yo le dije que busque en los pozos (de agua) y me dijo que ya lo había hecho”, contó ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes.
Sostuvo que “a la oranciocita (anochecer) llegó en moto en busca de una linterna para continuar con la búsqueda” durante la noche. Y que en esa ocasión el ahora imputado vestía una remera de color oscuro, contradiciendo a otros testigos que aseguraron haberlo visto sin remera cuando se dirigía a 9 de Julio en moto.
El hombre aseguró haberlo visto “asustado porque se perdió una criatura” en el campo cercano a El Algarrobal, donde vive Catalina Peña, la abuela de Loan.
El acusado Bernardino Antonio Benítez (39). Foto: Fernando de la Orden.
A “Capi”, como lo conocen en el pueblo, le exhibieron una remera oscura para que la reconozca, pero el procedimiento quedó trunco porque Richard Vallejos, abogado del ex comisario Walter Adrián Maciel (45), indicó que esa no era prenda que tenía puesta ese 13 de junio. Esa situación derivó en el primer cruce con la Fiscalía y el Tribunal reprendió al defensor por no haber permitido que el testigo hiciera el reconocimiento.
Alfonso dijo que su hijo nunca le contó cómo se produjo la desaparición de Loan. “Yo quise ir ese día a buscar, pero me dijo que no, que me quedara”, contó. Y que recién desembarcó en El Algarrobal al día siguiente cuando “ya había gente buscando por todos lados”.
Al interrogatorio del fiscal Carlos Schaefer a Benítez salió al cruce Enzo Di Tella, el defensor oficial de Bernardino. Entonces, el Fermín Ceroleni, presidente del tribunal, les preguntó a ambos si había alguna cuestión personal “porque en todas las audiencias tienen contrapuntos”.
La tensión se incrementó cuando Di Tella le pidió que no le falte el respeto. Y Ceroleni le respondió: “Es usted quien no me respeta”. El magistrado habló de una “lucha” que se viene observando entre Fiscalía y el defensor, y pidió a ambos “prudencia y moderación”.
Tras las rispideces, Benítez retomó su declaración y contó que en los días posteriores a la desaparición de Loan colaboró como “baqueano” a pedido de la Policía. Y que en la casa de Catalina Peña fue su nuera, Laudelina Peña (47), quien le habló de huellas de un niño en un desfiladero de vacas.
La audiencia debió pasar a un cuarto intermedio debido a los problemas para conectarse a de Internet que tenía el juez Eduardo Belforte, quien seguía la audiencia por video conferencia.
Luego de la pausa, el testigo refirió que en alguna ocasión compartió una jornada de cacería de chanchos salvajes con Daniel "Fierrito" Ramírez (51), el amigo de su hijo que también está procesado por la sustracción de Loan.
Al finalizar la declaración, Di Tella pidió que el Tribunal autorizara a Bernardino a mantener un encuentro privado con su papá, a quien no ve desde hace más de dos años, a lo cual accedieron.
El fiscal federal correntino Carlos Schaefer. Foto: Fernando de la Orden.
El segundo testimonio de la jornada fue el de la sargento de Policía Gabina Noguera, prima de María Noguera -la mamá de la víctima- y de Ramírez. La mujer sostuvo que su interés principal es “saber qué pasó con Loan”.
Gabina participó de la búsqueda y relató cuándo fue convocada por el comisario Maciel y los encargos que recibió de parte del por entonces jefe de la comisaría de 9 de Julio. Sostuvo que primero el jefe le preguntó si tenía familiares en El Algarrobal, y también sobre María y su marido José Peña. “Pero no me dice el motivo ni yo le pregunté”, detalló.
Contó que un poco más tarde se enteró por una vecina del Algarrobal de la desaparición de Loan y que al anochecer el comisario convocó por WhatsApp a todos los policías que estaban de franco. “Yo fui en moto hasta el acceso y después subí a un patrullero del PRIAR. Ya había mucha gente buscando”, aseguró.
La primer misión que le encomendó Maciel fue “recabar información” y que para ello habló con Camila Núñez, prima política de Loan. “Ella me aportó los nombres de todos los que estuvieron en el almuerzo”, dijo, agregó que la joven también le explicó cómo sucedieron los hechos posteriores.
También indicó que fue Maciel quien ordenó el repliegue de los policías que buscaban en la madrugada del 14 de junio porque supuestamente el chico había sido hallado. “Después dicen que fue una falsa alarma y salimos de nuevo al campo”, reveló.
Ese viernes Gabina fue enviada por Maciel a la casa de los Peña, en el barrio Chaquito, en busca de ropa para los perros rastreadores que llegaban de Paso de los Libres para sumarse al operativo de búsqueda.
La suboficial dijo que una nuera de María y José le dio un pantalón tipo joggins de Loan, prenda que colocó en una bolsa tipo consorcio y la llevó a la comisaría son confeccionar ningún acta de secuestro. “Normalmente esa tarea la hacen los peritos, pero yo fui porque creía que el chico estaba todavía en el campo”, explicó.
Si bien no presenció la pericia en la zona del naranjal, donde Loan desapareció, Gabina dijo: "Nos contaron hasta dónde llegaba su rastro. Sirvió para eso”.
Laudelina Peña (47), la tía de Loan y una de las principales acusadas. Foto: Fernando de la Orden.
La jornada Se cerró con la declaración de Lidia Isabel Noguera, tía de Loan. La mujer contó que cerca de las 18 Se dirigió con su marido hacia El Algarrobal y en el camino se cruzaron con Benítez, que se dirigía a 9 de Julio en moto y “estaba sin camisa”.
Recordó que Camila, una de las asistentes al almuerzo, le dijo en esa oportunidad que el acusado "le dio una naranja pelada a Loan y otra sin pelar” y que el chico “salió corriendo para llevarle a su papá, pero salió para el otro lado, que también lleva a la casa” de Catalina.
Lidia dijo que si bien Laudelina había publicado en Facebook la foto del hallazgo del botín de Loan enterrado en el barro y se lo adjudicaba a su hija Macarena, la imputada le dijo que, en realidad, "fue ella”.
El cierre de la declaración de la mujer fue dramático. Le pidió a los detenidos que hablen y cuenten si saben algo. Y los culpó del fallecimiento de su madre.
Por otro lado, luego de anunciar un cuarto intermedio hasta después de la feria judicial de invierno, el juez Cerolini comunicó a las partes que se están "analizando la posibilidad de volver" a la sede original del tribunal, que lleva adelante el debate en el SUM del predio de Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional y argumentó que sería por una cuestión de "comodidad", aunque todavía no estaba definido.
La alternativa se baraja a partir de la decisión de los imputados encarcelados y buena parte de sus defensores de seguir el debate por video conferencia. Al respecto, el fiscal Schaefer pidió únicamente que acusados y testigos sigan declarando en forma presencial.
Corrientes. Enviado especial.
AA
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