No está claro por dónde ingresaron los ladrones a la casa de Santa María de Jesús al 2600 en la esquina con San Luis. La familia cree que por la medianera pero se sorprendieron cuando ya estaban adentro. Eran, al menos, dos. Estaban armados y fueron tan violentos que hasta le apuntaron al hijo del matrimonio, de apenas dos años, en la cabeza.

Todo ocurrió el martes poco después del partido de la Selección Argentina, incluso algunos vecinos pensaron que los disparos habían sido fuegos artificiales por los festejos.

Alrededor de las 17.30 los asaltantes salieron de la casa arriba de una camioneta, tardaron en arrancar y eso llamó la atención de un vecino que los vio. Avisó en un grupo vecinal y alertó a Rodolfo Samuel Camaratta (29), un cabo de la Policía Federal que intervino para detenerlos.

Fuentes judiciales confirmaron a Clarín que los ladrones robaron joyas, celulares, mochilas y hasta una consola de videojuegos. Cargaron todo en la camioneta Honda de la víctima para poder escapar.

Sin embargo, no pudieron escapar porque no sabían manejar con caja automática. Fue en ese momento en el que Camaratta dio la voz de alto y se produjo un enfrentamiento.

Según confirmaron las fuentes a Clarín, los ladrones tenían una pistola Glock calibre 40 y un revólver calibre 32 largo. Camaratta tenía su reglamentaria y logró herir a los dos ladrones que terminaron muertos en la mitad de la calle.

Camaratta también resultó herido: recibió tres impactos de bala en su cuerpo. Un proyectil ingresó por la zona del pómulo y salió por el paladar; otro en el antebrazo izquierdo y el tercero, en el pecho y afectó uno de sus pulmones.

El policía fue trasladado inicialmente al Hospital Mariano y Luciano de la Vega, en Moreno, donde se le practicó una cirugía de urgencia. Lugo de ser estabilizado, alrededor de las 20.30, lo trasladaron al Hospital Churruca.

El parte médico indicó que está internado en terapia intensiva, con "un drenaje en la herida del tórax y que, tras pasar la noche, su condición clínica sigue siendo reservada".

La investigación quedó en manos de la Fiscalía N° 4 de Moreno, a cargo del fiscal Martín Borgnia, y la Comisaría 7ª de Moreno. La fiscalía ordenó la realización de las autopsias de los cuerpos de los ladrones, quienes al momento no han sido identificados.

Los investigadores lograron dar con una cámara de seguridad que filmó el momento de la salida de la camioneta de la casa pero no el intercambio de disparos.

La investigación continúa con las pericias balísticas sobre las armas incautadas y el relevamiento de testimonios de los vecinos. Al momento declararon dos testigos presenciales de los hechos y la familia víctima del robo.

Camaratta cumple funciones en la División Seguridad y Custodia del Poder Judicial de la Nación.

MG