El gobernador de California, Gavin Newsom, anunció la incorporación de un nuevo avión cisterna a la que consideró como la flota de lucha contra incendios más grande del mundo. Es una medida preventiva ante un verano que aparece como más cálido y seco que el anterior.

Según un comunicado oficial de la Oficina del Gobernador, el estado añadió un cuarto avión cisterna Hércules C-130H a una flota que tendrá, en total, siete aeronaves de este tipo.

El gobierno destaca que el C-130H puede transportar y lanzar hasta 4.000 galones de retardante sobre los focos activos. Así, puede ayudar a la extinción de incendios de rápida propagación y apoyar las tareas de contención que realizan las brigadas en tierra.

Newsom también destacó que la expansión de la capacidad aérea forma parte de una política de inversión destinada a fortalecer la protección de las comunidades y los recursos naturales frente a incendios cada vez más destructivos.

¿Cómo reforzará Newsom la agencia CAL FIRE?

Además de comprar el cuarto avión Hércules C-130, California anunció la inauguración de la undécima base Helitack operada por CAL FIRE, la agencia estatal encargada de la protección forestal y la lucha contra incendios.

La nueva instalación funcionará en el aeropuerto de Ramona, en el condado de San Diego, y contará con un helicóptero Sikorsky S70i Fire Hawk, diseñado específicamente para operaciones contra incendios y para brindar respuestas ante emergencias.

El estado contará con siete aviones Hércules C-130H. Foto: Gobierno de California.

Según la información oficial, la base comenzó a operar tras completar un período intensivo de entrenamiento y preparación de sus integrantes. Albergará de forma permanente a tripulaciones especializadas de CAL FIRE, lo que permitirá reforzar la cobertura en el sur de California y acelerar el despliegue del personal en toda la región.

La expansión de la flota contra incendios tiene su origen en una iniciativa impulsada por Newsom para que el estado asumiera la propiedad y operación de estos aviones militares adaptados.

Según la Oficina del Gobernador, el proceso comenzó en 2018, cuando California obtuvo autorización para adquirir siete aeronaves C-130 pertenecientes a la Guardia Costera. Posteriormente, a finales de 2023, el entonces presidente Joe Biden firmó la legislación que transfirió formalmente la propiedad de los aviones al estado.

A partir de esa transferencia, CAL FIRE asumió la responsabilidad de adaptar cada aeronave para su utilización en operaciones de supresión de incendios forestales.

En 2024, el estado se convirtió en el primero del país en poseer, operar y desplegar una flota propia de aviones cisterna C-130H destinada exclusivamente a este tipo de emergencias.

En enero de 2025, California sufrió una de las peores oleadas de incendios forestales, con focos devastadores en la región de Los Ángeles. Desde entonces, han surgido debates sobre el manejo de los fondos destinados a combatir el fuego y a la reconstrucción de las zonas afectadas.

Estos aviones cisterna pueden arrojar 4.000 galones de hidrante. Foto: Gobierno de California.

Los incendios comenzaron el 7 de enero y se extendieron hasta el 1º de febrero, alimentados por una sequía extrema, humedad muy baja, acumulación de vegetación seca y los vientos de Santa Ana, que alcanzaron más de 130 km/h.

Las autoridades reportaron al menos 25 fallecidos, más de 16.000 viviendas y estructuras destruidas, y cerca de 150.000 personas evacuadas.