La Armada de los Estados Unidos siempre dio excepciones para que sus marineros llevaran barba, por ejemplo, por cuestiones religiosas o de salud. Ahora, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, prefiere a los lampiños. Si el motivo para no afeiterse es una enfermedad de la piel, tendrán un plazo para tratarla. Después, si no se afeitan, serán dados de baja.

En septiembre de 2025, el Departamento de Guerra había emitido un memorando que endurecía las restricciones sobre el uso de barba y la concesión de exenciones médicas, revirtiendo años de normativa.

“Se acabaron los barbudos; se acabó la era de los perfiles de afeitado desenfrenados y ridículos”, dijo el secretario de Guerra Pete Hegseth ante cientos de altos mandos militares, según destaca CNN.

El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, agregó que “Hegseth continúa haciendo hincapié en la aplicación consistente de las normas de cabello, peso y aseo personal en todos los rangos”.

¿Cuál es la enfermedad que afecta la barba?

Una muestra de ello es el memorando publicado por la Armada el 7 de julio de 2026. La norma elimina las exenciones médicas permanentes que permitían el uso de barba y pone en marcha un plazo de un año para el tratamiento de enfermedades como la pseudofoliculitis de la barba (PFB).

El secretario de Guerra, Pete Hegseth, aquí en el USS John F. Kennedy, no quiere marineros barbudos. Foto: USS John F. Kennedy.

Esa afección aparece cuando el pelo rizado, luego de ser afeitado, vuelve a clavarse en la piel provocando inflamación y cicatrices. Según el Colegio Estadounidense de Dermatología puede afectar hasta al 60% de los afroamericanos y también a otras personas con pelo muy rizado.

Hasta ahora, quienes padecían de esta dolencia estaban autorizados a llevar barba. Pete Hegseth argumenta que la barba es un problema de seguridad nacional, ya que puede impedir colocarse el equipo de protección de forma segura ante amenazas químicas o biológicas.

En este sentido, quienes padezcan de PFB (pseudofoliculitis de la barba) u otras afecciones similares tendrán un año para someterse a un tratamiento médico. Si al cabo de ese período no pueden volver a afeitarse con normalidad, podrían ser dados de baja por sus superiores.

El sitio especializado Stars and Stripes detalla que, durante esa exención, el oficial al mando permitirá a los marineros llevar una barba de hasta seis milímetros de largo. Cada período de exención dura 90 días y puede reiterarse cuatro veces al año.

“Según el memorando, los marineros que no puedan cumplir con los estándares de afeitado después de un año de tratamiento serán considerados como personas con una afección permanente incontrolable y se les recomendará la "separación del servicio por incumplimiento de las normas de aseo personal", agrega Stars and Stripes.

Los marineros tendrán un año para realizar el tratamiento, luego deberán afeitarse para evitar la baja. Foto: Jonathan Alderman. US Navy.

En su discurso ante los altos mandos, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, había sido muy claro: “En pocas palabras, si no cumples con los estándares físicos masculinos para puestos de combate, no puedes superar una prueba [de entrenamiento físico] o no quieres afeitarte y lucir profesional, es hora de buscar otro puesto o una nueva profesión”.