Una ruptura o la pérdida de una pareja con la que se compartieron muchos años puede provocar un impacto emocional especialmente fuerte. Para el doctor en Psicología Santiago Benjumea, una de las claves está en la forma en que las relaciones duraderas modifican la respuesta emocional y generan mecanismos que permiten regular las sensaciones intensas del comienzo.

Durante su participación en el pódcast Con P de Podcast, el especialista explicó que los primeros momentos de una relación suelen estar marcados por la novedad y una fuerte excitación emocional. En esa etapa todavía no existen los mecanismos internos que permiten moderar esas sensaciones.

“Con una persona con la que llevas mucho tiempo has desarrollado muchas respuestas compensatorias”, afirmó Benjumea durante la conversación.

Cómo se desarrollan respuestas compensatorias cuando pasa la etapa del enamoramiento. Foto ilustración Shutterstock.

Según su explicación, la intensidad emocional inicial no necesariamente desaparece con el paso del tiempo. Sin embargo, con los años aparecen respuestas que permiten reducir su impacto y continuar con las actividades cotidianas. La rutina, el trabajo y las responsabilidades forman parte de ese proceso de adaptación.

“La reacción inicial es igual de fuerte, lo que pasa es que tú tiras de ella para abajo con la respuesta compensatoria”, sostuvo el psicólogo.

El psicólogo Santiago Benjumea explicó cómo las relaciones duraderas modifican la respuesta emocional. Foto: Captura YouTube @ConPdePodcast.

Benjumea utilizó una situación cotidiana para describir ese mecanismo. Una persona no puede mantener de manera permanente la intensidad emocional propia de los primeros momentos de una relación porque también debe ocuparse de otras áreas de su vida. “Hay que ir a trabajar, no puedes estar enamorado toda tu vida”, explicó.

Con el paso de los años, esa adaptación puede hacer que la presencia de la pareja se vuelva parte de la rutina hasta el punto de que deje de percibirse de forma consciente. No significa que el afecto desaparezca, sino que la convivencia constante reduce el impacto emocional que produce esa presencia.

“Casi no te das cuenta de su presencia”, señaló Benjumea.

Qué pasa cuando la relación termina y por qué duele tanto

El escenario cambia cuando la pareja deja de estar. Según el especialista, en ese momento desaparece de forma repentina una persona a cuya presencia el cerebro se había acostumbrado durante años, mientras permanecen activas las respuestas emocionales y compensatorias desarrolladas durante la relación.

Aunque una relación se termine, el duelo se prolonga porque las respuestas emocionales siguen activas. Foto ilustración Shutterstock.

“Cuando la pierdes, la pierdes con un pedazo de respuestas compensatorias y el bajón es enorme”, explicó.

Esta perspectiva permite entender por qué un duelo sentimental después de una relación prolongada puede resultar especialmente difícil. La costumbre y la convivencia no significan que el vínculo haya perdido importancia. La adaptación emocional, en cambio, puede reducir la intensidad con la que se percibe la presencia de la otra persona en la vida cotidiana.

Cuando esa presencia desaparece, también se altera el equilibrio que se había desarrollado con el paso del tiempo. Para Benjumea, allí aparece una de las razones por las que una ruptura o una pérdida sentimental puede provocar un impacto tan profundo tras una ruptura.