En 1980 un joven matrimonio de Wisconsin, Estados Unidos, acudió a una consulta con un médico especialista en fertilidad en medio de la búsqueda de ser padres juntos. Tras dos años de intentos sin poder concebir optaron por la inseminación artificial con un donante anónimo. Nueve meses después nació su hijo, pero recién 43 años después supieron la verdad.

Mary Ellen Lukezich, de 71 años, fue paciente del Dr. Frederick Dettmann hace más de cuatro décadas. Junto a su difunto esposo, Thomas Laedtke, fue madre de su único hijo, Joseph Laedtke Heider, en 1982.

En una entrevista con NBC News, la mujer contó su impactante historia y confirmó que demandó al Dr. Dettmann, de 91 años, tras descubrir que él es el progenitor biológico de su hijo.

"Las palabras no pueden expresar completamente lo que se siente al descubrir que toda tu identidad está construida sobre una mentira", manifestó su hijo, de ahora 43 años.

"Me dijo que el donante era un joven estudiante de medicina sano y anónimo"

"El Dr. Dettmann me dijo que el donante de esperma era un joven estudiante de medicina sano y anónimo, que era improbable que el donante volviera a donar porque era de otro estado y que lo habían elegido por el parecido físico con mi marido", rememoró Lukezich.

Mary Ellen Lukezich junto a su esposo, Thomas, y su único hijo, Joseph Laedtke Heider. Captura de video YouTube @TMJ4News

Después de que los tratamientos farmacológicos y quirúrgicos resultaran infructuosos, el Dr. Dettmann les había recomendado la inseminación artificial.

"Quedé embarazada, todos estaban contentos y tuvimos a nuestro hijo. Tiempo después lo intenté de nuevo, pero nunca volví a quedar embarazada", reveló la mujer.

No fue hasta que su hijo de 43 años envió su ADN a una empresa de pruebas genéticas que ella se enteró de que su médico utilizó su propio esperma para inseminarla.

"Recibí un correo electrónico de Ancestry, la empresa a la que le pedí la prueba de ADN, que decía que tenía una media hermana; revisé los resultados y vi que tenía 9 medios hermanos con los que estaba emparentado", contó Joseph a NBC News.

Tras rastrear estas conexiones de ADN identificó un vínculo genético directo con la familia del Dr. Dettmann al descubrir que todas las madres de esos hermanastros habían sido sus pacientes y se habían sometido a tratamientos de fertilidad en diferentes años.

"La información genética estableció que el Dr. Dettmann es el padre biológico de Joseph", reza la demanda judicial, que fue presentada el 6 de agosto en nombre de la madre y el hijo por su abogado, Al Foeckler.

El ADN que destapó la verdad: de hijo único a tener 9 hermanastros

Al comprender la gravedad de la situación, decidió contarle a su madre lo que había descubierto. "Sentí asco y decepción; lo que hizo fue incomprensible; fue una traición a la confianza tan grande que solo quiero asegurarme de que exigirle que rinda cuentas por el dolor que causó", expresó Mary Ellen.

Joseph Laedtke Heider junto a su madre y el abogado que los representa. Foto: Captura de video YouTube @TMJ4News

"Lo primero que pensé fue que mi esposo murió sin saber la verdad. Me hubiera gustado que él esté aquí en este momento para poder afrontarlo con nosotros y por eso con mi hijo buscamos Justicia", explicó.

"Siento como si hubiese sido violada y quiero que otras mujeres sepan que pueden denunciar y alzar la voz", sostuvo la demandante. Al Foeckler, su abogado, afirmó que varias mujeres se pusieron en contacto con él desde que Laedtke y Lukezich hicieron pública su situación.

"Me contaron de sus propias interacciones incómodas con el Dr. Dettmann, que se remontan a la década de 1970. No me cabe la menor duda de que este hombre era un depredador sexual en serie", declaró Foeckler a NBC News.

Según los registros policiales de Whitefish Bay, Dettmann fue acusado de agredir a una mujer durante un examen ginecológico en 1985, pero no se presentaron cargos, alegando que probar la agresión sería "demasiado difícil".

"Estas familias acuden a los médicos especialistas en fertilidad en el momento de mayor esperanza y, a la vez, de mayor impotencia. Confían plenamente en el médico, quienes tienen en sus manos el sueño de ser padres; y el Dr. Frederick Dettmann se aprovechó de esa desesperación", enfatizó el abogado.

El médico acusado, que ya está jubilado, tiene 91 años y vive en Arizona. A través de un comunicado, presentado por su equipo legal en su nombre, negó haber cometido irregularidad alguna

"Se alega que los hechos a los que se hace referencia ocurrieron hace casi 50 años. El Dr. Dettmann no tiene ningún recuerdo independiente. No tenemos conocimiento de las personas que formulan estas acusaciones y desconocemos cualquier evidencia que respalde las afirmaciones que se están haciendo", indicaron en el comunicado.