La cumbre de la OTAN en Ankara finalizó este miércoles con Rusia atacando violentamente a Ucrania, la guerra contra Irán reiniciada y Donald Trump agitando su reclamo por Groenlandia y afirmando, delante del Volodimir Zelenski, que Kiev y Moscú quieren encontrar un acuerdo. No hay un anuncio de una nueva reunión de la OTAN en el comunicado oficial.

El presidente Donald Trump creó el caos al anunciar que rompe relaciones comerciales con España, país al que calificó como socio "inútil y terrible". España se niega a unirse a la guerra en Irán o aumentar sus gastos de defensa al 5 por ciento del PIB. Pero calmó a los socios cuando dijo que él quiere que Estados Unidos permanezca en la OTAN.

Trump y Zelenski en Ankara. Foto: Reuters

EE.UU. va a seguir en la OTAN

"¡Queremos permanecer con ustedes!", dijo Trump, según una fuente presente en una reunión a puertas cerradas en Ankara. Sostuvo que Estados Unidos está dispuesto a seguir vendiendo armas a los aliados, "independientemente de cómo se utilicen".

Fue una cumbre de dos días a la que Trump asistió porque la convocaba su amigo autócrata, el presidente turco Recep Tayip Erdogan, en Ankara, que, con su segundo ejército, se ha transformado en un hombre vital para la OTAN.

La declaración final de la cumbre de Ankara, se señala: "Expresamos nuestro agradecimiento por la generosa hospitalidad que nos ha brindado Turquía. Esperamos con interés nuestra próxima reunión". Pero no se aclara una fecha.

Los jefes de gobierno y Estado de la OTAN posan en Ankara. Foto: EFE

El año pasado, el comunicado indicaba: "Esperamos con interés nuestra próxima reunión en Turquía en 2026, seguida de una reunión en Albania".

Ucrania y Rusia

Trump afirmó, frente al presidente ucraniano Volodímir Zelenski, que "EE. UU. está dispuesto a ofrecer garantías de seguridad a Ucrania para salvar vidas".

También reiteró sus comentarios anteriores sobre el gran potencial que tienen tanto Ucrania como Rusia.

Le preguntaron a Trump si está dispuesto a imponer más sanciones a Rusia. Dijo que hay "mucha presión sobre el presidente Putin". "No creo que le guste lo que está sucediendo", añadió.

Trump sugirió que estaría dispuesto a viajar a Ucrania "en el momento adecuado". "Preferiría hacerlo cuando la guerra haya terminado", bromeó diciendo que al Servicio Secreto de EE.UU. "no le haría ninguna gracia" la idea.

Trump sugirió que estaría dispuesto a viajar a Ucrania "en el momento adecuado". Foto: Reuters

Sin embargo, insistió en que está dispuesto "a visitar Ucrania en el momento oportuno", al tiempo que elogió a Kiev como una "ciudad hermosa".

Tras la conclusión de la cumbre, Trump celebró reuniones bilaterales con el presidente Zelenski y, posteriormente, con el presidente sirio, Ahmed al-Sharaa. Dio una conferencia de prensa con Zelenski, donde anunció que ambos países buscan un acuerdo para poner fin a las hostilidades.

Zelenski instó al presidente estadounidense a facilitar sistemas de defensa aérea de los aliados occidentales, incluidos los misiles Patriot.

Nada de fútbol

Los líderes de la OTAN acordaron no hablar de la Copa del Mundo con Trump. Foto: Reuters

Un primer acuerdo informal entre todos los líderes de la OTAN: acordaron no hablar de la Copa del Mundo con el presidente Trump por temor a irritarlo. Un compromiso obtenido durante conversaciones al margen de la cumbre.

El primer ministro de Bélgica declaró a la prensa que no hablaría sobre la victoria de su país por 4-1 frente a Estados Unidos. Bart De Wever comentó que Trump «tiene fama de reaccionar a veces con cierta irritabilidad ante cosas que no le gustan. Creo que esta derrota le afectará mucho".

Las heridas de Groenlandia y Trump "muy molesto"

Trump reabrió las heridas por Groenlandia en la cumbre, en vísperas de la reunión, al insistir en que EE.UU. debería controlar Groenlandia, un territorio danés semiautónomo.

Afiches contra Trump en Groenlandia. Foto: Reuters

"Estoy muy molesto con la OTAN", dijo Trump. "No estoy contento con la OTAN por lo que hicieron con Groenlandia. Y no estoy contento con la OTAN por el hecho de que no quisieron ayudarnos con el principal Estado patrocinador del terrorismo, que es Irán. No estuvieron dispuestos a ayudarnos", dijo.

Dinamarca ha prometido defender "cada centímetro" de su territorio, después de que el presidente Trump insistiera nuevamente en que Estados Unidos debería controlar Groenlandia.

La primera ministra, Mette Frederiksen, declaró que su país está "preparado para defender cada centímetro de la OTAN, incluido nuestro propio territorio", en caso de ataque, y que confiaría en que los aliados de la OTAN cumplirían su compromiso de defenderse mutuamente.

La primera ministra, Mette Frederiksen, y Trump, durante la foto de familia en Ankara. Foto: Reuter

"Esperamos que todos, incluidos los aliados, respeten el derecho de autodeterminación del pueblo de Groenlandia", dijo Frederiksen, antes de una reunión de líderes de la OTAN. "Groenlandia, por supuesto, no está en venta", dijo.

Trump ordenó cortar el comercio con España

Trump atacó a España en el segundo día de la cumbre. Le dijo a su secretario del Tesoro, Scott Bessent, que cortara todo el comercio con Madrid. Llamó al gobierno español un "terrible socio en la alianza" porque se niegan a incrementar los gastos de defensa y no dejaron aterrizar los aviones estadounidenses en sus bases en la guerra de Irán.

El presidente estadounidense ordenó la suspensión inmediata de todo comercio con España, lo que intensificó las tensiones en torno al gasto en defensa y la guerra de Irán. Esta medida se produjo a pesar de las normas de la Unión Europea, que exigen que las negociaciones comerciales se lleven a cabo como un bloque único.

Las cifras comerciales indican que, hasta abril de este año, España exportó bienes a Estados Unidos por valor de 1.520 millones de dólares e importó productos estadounidenses por valor de 2.800 millones de dólares.

Buenos y malos en gastos de defensa

Cuando se reunieron en La Haya el año pasado, los líderes de la OTAN —bajo presión del presidente Donald Trump— se comprometieron a destinar el 3,5 % de su PIB a partidas fundamentales de defensa, como tropas y armamento, para el año 2035. Esta cifra supera el objetivo anterior del 2 %, que al menos un miembro parece seguir sin cumplir.

Donald Trump ha pedido a los aliados de la OTAN que aumenten el gasto. Además, acordaron un aumento adicional del 1,5 % en gastos de defensa más amplios, como el refuerzo de la ciberseguridad, lo que sitúa el objetivo total en un 5 % del PIB.

Ucrania —que no forma parte de la OTAN— destina actualmente alrededor del 40 % de su PIB a defensa, en su intento por repeler la invasión rusa.

Se prevé que cinco miembros de la OTAN alcancen el objetivo del 3,5 % este año: Lituania (5,33 %), Estonia (5,1 %), Letonia (4,92 %), Polonia (4,68 %) y Grecia (3,65 %). No es de extrañar que cuatro de ellos sean países de Europa del Este, que comparten frontera con Rusia y que llevan tiempo abogando por un gasto más sólido por parte de la OTAN.

Grecia parece la excepción, ya que se encuentra lejos de la guerra en Ucrania. Sin embargo, ha mantenido un elevado gasto en defensa debido a su historia de tensiones con Turquía.

Por encima del 2 %, pero aún sin llegar al 3,5 %, hay otros. Dinamarca se sitúa justo por debajo del objetivo del 3,5 %, con un 3,49 %. Esta cifra es superior —en porcentaje del PIB— a la de Estados Unidos (3,17 %), a pesar de las declaraciones de Trump sobre Groenlandia.

Suecia (3,22 %) y Noruega (3,17 %) también superan el 3 %, al igual que Estados Unidos. Turquía, que cuenta con las mayores fuerzas armadas de la OTAN en términos de efectivos después de Estados Unidos, se sitúa en el 2,85 %, seguida por Alemania (2,69 %), Finlandia (2,65 %) y los Países Bajos (2,58 %).

En el puesto 14 de los 32 miembros de la OTAN, se estima que el Reino Unido destina el 2,56 % de su PIB a defensa, por delante de Rumanía (2,43 %), Bulgaria y Francia (ambas empatadas en el 2,22 %). Dos naciones balcánicas, Montenegro y Albania, registran un 2,17 % y un 2,15 % respectivamente, seguidas por Canadá con un 2,13 %.

Italia y Portugal están empatadas en el 2,1 %, seguidas por Hungría y Macedonia del Norte (2,09 %), y Croacia y Luxemburgo (2,03 %). Eslovaquia y la República Checa se sitúan en el 2,02 % y el 2,01 % respectivamente, mientras que Bélgica y España se encuentran ambas en el 2 %.

Islandia constituye una excepción en este caso, ya que es el único miembro que no cuenta con un ejército permanente. Presta diversos tipos de apoyo a la alianza, como el seguimiento de submarinos en el Atlántico Norte y la acogida de otras naciones durante la realización de ejercicios.

Gran Bretaña puede perder su estatus

Gran Bretaña debe "cumplir" con su compromiso ante la OTAN de destinar el 3,5 % del PIB a defensa, o de lo contrario corre el riesgo de perder su posición en la alianza. Así lo ha advertido un coronel del ejército estadounidense en la cumbre.

El coronel Martin O’Donnell, portavoz del Cuartel General Supremo de las Potencias Aliadas en Europa (SHAPE) —el mando central de las fuerzas aliadas de la OTAN en el continente—, declaró al diario The Times que no estaba garantizado que el Reino Unido conservara el segundo puesto militar de mayor rango en la alianza.

Un oficial británico ha ocupado el cargo de DSACEUR (Comandante Supremo Adjunto de las Potencias Aliadas en Europa) desde 1951, año en que fue nombrado el mariscal de campo Bernard Montgomery, comandante durante la Segunda Guerra Mundial.

El coronel añadió que el país podría poner en peligro su propia seguridad y la de la alianza.

Francia de guardia para la OTAN

Desde el 1 de julio, Francia se encuentra en estado de alerta ante la OTAN. En caso de una crisis militar en los próximos doce meses, los soldados franceses estarían entre los primeros en ser desplegados bajo el mando del Comandante Supremo Aliado.

El ejército francés ha asumido el mando del componente terrestre de la Fuerza de Reacción Aliada (FRA). En el nuevo modelo de fuerzas de la OTAN, la fuerza de reacción de la Alianza puede desplegarse en una zona de crisis o para absorber el impacto inicial de un enfrentamiento.

Comandada a nivel de división, con fuerzas francesas del tamaño de una brigada, apoyadas por elementos británicos y españoles, podría desplegarse en diez días en el flanco oriental o en cualquier otro lugar. Se afirma que la OTAN mantiene su vigilancia en todos los frentes.