El pasaporte es el documento que permite viajar por casi todo el mundo. Por eso, tanto extranjeros como ciudadanos estadounidenses deben tenerlo en vigor cuando vayan a presentarlo ante las autoridades migratorias.

Los trámites han cambiado en la era digital. Durante décadas, el sello en el pasaporte fue una pequeña marca que simbolizaba el inicio o el final de un viaje. Casi como un souvenir para muchas personas.

Desde 2026, el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) ya no sella los pasaportes, porque toda la información del viajero está registrada de forma electrónica.

¿Quién controla los pasaportes?

El control de los pasaportes, en realidad, está a cargo de las aerolíneas. Antes de embarcar, son las responsables de verificar que la documentación esté en regla (si no lo hacen, pueden recibir multas por parte del gobierno estadounidense).

Muchos aeropuertos de Estados Unidos cuentan con tecnología de reconocimiento facial para detectar los pasaportes falsos. Foto: Archivo.

Sin embargo, ello no garantiza el ingreso a Estados Unidos, porque son los oficiales de CBP quienes determinan si la persona puede pasar la frontera y cuánto tiempo puede permanecer en el país (formulario I-94, que ahora es electrónico).

De no poder participar del Visa Waiver Program (VWP), al que están adheridos muchos países de la Unión Europea, además de Chile y Uruguay, para viajar a Estados Unidos hace falta una visa de turista (B-2). Entonces, el pasaporte será verificado antes del viaje, en el consulado estadounidense.

Los estadounidenses deben presentar su pasaporte al regresar a su país, ante los oficiales de CBP o mediante un sistema de reconocimiento facial. Al salir, en cambio, no hay que mostrar el pasaporte: la aerolínea verifica la documentación y transmite los datos, de manera electrónica, al CBP.

En todos los casos, tanto extranjeros como ciudadanos estadounidenses, es fundamental que el pasaporte esté en vigor, con una fecha de vencimiento de seis meses posteriores a la del viaje.

¿Cómo renovar el pasaporte?

Para evitar contratiempos, hay que tener el pasaporte al día. En Estados Unidos, el trámite se realiza en el portal del Departamento de Estado mediante el formulario DS-82 y el documento anterior debe cumplir con los siguientes requisitos:

  • Haber sido emitido cuando el titular tenía 16 años o más.
  • Haber sido emitido en los últimos 15 años.
  • Estar en buen estado.
  • Mantener el mismo nombre, salvo que el cambio pueda justificarse legalmente.

El aeropuerto de Miami ha incorporado terminales de control electrónico. Foto: miami-airport.com.

Si alguno de esos puntos no se cumple, el solicitante deja de ser “renovable” y debe presentar una nueva solicitud completa (formulario DS-11), asistir en persona y realizar un trámite más estricto. Es decir, deberá someterse al proceso equivalente a un primer trámite.

El Departamento de Estado publica que el trámite estándar de renovación de pasaporte lleva entre 4 y 6 semanas, mientras que el servicio exprés acelera la entrega entre 2 y 3 semanas, sin incluir los tiempos de envío. En temporada alta, el periodo puede extenderse aún más, por lo que se recomienda aplicar con anticipación.

Los tiempos reflejan tanto la alta demanda como procesos internos de verificación de identidad. Esto convierte en lo que antes parecía trámite rutinario en una gestión que exige planificación.