La aventura de Orlando Gill en el Mundial 2026 no se cerró de la forma que Paraguay soñaba porque cayó eliminado en octavos de final, derrotado por Francia 1-0 con gol de Kylian Mbappé. Sin embargo, el arquero de San Lorenzo tuvo un torneo fantástico, que comenzó de la peor manera y se cerró a lo grande, con una doble atajada memorable al crack francés, un jugador de época sólo comparable a Lionel Messi.

El Courtois paraguayo, como lo definió para Clarín su formador en el Ciclón, Marcelo Álvarez, se ganó el arco del equipo de Gustavo Alfaro y en el debut la pasó mal. Fue víctima del juego arrollador de Estados Unidos y sufrió una goleada que dejó al límite las chances de una clasificación a la siguiente fase.

Contra Turquía fue símbolo de la resistencia para sostener el gol tempranero de Matías Galarza Fonda, y fue testigo privilegiado del 0-0 contra Australia que clasificó a los guaraníes a los 16avos de final, aunque en el horizonte apareció Alemania.

El bueno de Gill la rompió contra los germanos, erigido como la gran figura de la tarde en que se dio el mayor golpe en lo que va del torneo. Se atajó todo y fue héroe en los penales, deteniendo dos, ante Havertz y Woltemade, aunque al igual que le pasó con San Lorenzo ante River, sus compañeros tuvieron dos fallos consecutivos y postergaron el festejo. Pero esta vez tuvo revancha: Tah la mandó a las nubes y luego sentenció José Canale, el zaguero de Lanús.

Contra Francia casi no sufrió en el primer tiempo, descolgando algunos centros. Y en la segunda mitad deslumbró a todos con una volada para sacarla del ángulo tras el remate de Koné. Recién en el minuto 70 llegó el gol francés: un penal claro, que necesitó la intervención del VAR, y ahí Mbappé no falló.

Se terminaba el partido y Paraguay iba como podía pero para que la esperanza durara hasta el último instante volvió a aparecer Gill, primero deteniendo un remate fuerte de Mbappé a su palo izquierdo, y luego con una doble atajada sensacional que irá al resumen entre lo mejor del campeonato.

Iban 96 minutos cuando Mbappé probó de zurda un sablazo, y Gill lo sacó a puro reflejo, pero el delantero es tan veloz que rápidamente quedó con el rebote en sus pies, pero el arquero reaccionó rápido, se puso de pie y le puso su cuerpo.

¡TERRIBLE DOBLE TAPADA DE GILL PARA MANTENER CON VIDA A PARAGUAY! 🇵🇾🏆 pic.twitter.com/Fs9OsnHvTd

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La última jugada marcó otro detalle a favor de Gill. Terminó el partido y quiso saludar a Mbappé, extendió su mano en dirección al crack pero el francés ni lo miró. La secuencia se hizo viral y le valió muchas críticas al goleador, que se quedó con las ganas de alcanzar a Messi.

👋❌ Tras el pitazo final, Kylian Mbappé le ignoró el saludo a Orlando Gill. pic.twitter.com/F0jf5qlyfV

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Con su tanto de penal llegó a los 7 goles en el Mundial, la misma cantidad que Messi en el torneo (con un partido menos), y quedó a uno de los 20 que Leo ya suma si se cuentan todos los Mundiales, para ser el máximo goleador en la historia. Gill lo hizo posible.

"Jugamos con la frente en alto, Paraguay lo dejó todo. Si no les daban el penal, los llevábamos al alargue. Esto es así, son detalles, fueron eficaces porque tienen jugadores rápidos", comentó Gill, quien ya suena en varios equipos de Europa como un posible refuerzo. Hasta hace poco no sabían de su existencia. En la tesorería de San Lorenzo se frotan las manos.