Un barrendero de 56 años permanecía este domingo por la noche internado en terapia intensiva después de haber recibido un disparo durante un intento de robo ocurrido en la ciudad de Neuquén. El ataque se produjo cuando un grupo de delincuentes intentó robarle una bicicleta momentos antes de ingresar a su trabajo.

El hombre fue trasladado de urgencia al Hospital Castro Rendón, donde debió ser sometido a una intervención quirúrgica que se extendió por más de tres horas debido a la gravedad de las heridas recibidas en la madrugada del sábado.

La víctima había llegado hasta el punto de encuentro donde habitualmente se reunía con sus compañeros antes de comenzar la jornada laboral cuando fue sorprendida por varios hombres.

De acuerdo con los datos reunidos en la investigación, los atacantes le exigieron la entrega de la bicicleta. Cuando el trabajador se negó a hacerlo, uno de ellos efectuó un disparo que impactó en su cuerpo. Tras la agresión, los delincuentes escaparon del lugar y el hombre quedó gravemente herido.

Según relataron sus familiares a medios locales, en las últimas horas Mario Prieto abrió los ojos, logró reconocer a su esposa y a una de sus hijas, y pudo responder algunas preguntas mediante movimientos de cabeza y apretones de mano.

“Por ahí le hacíamos preguntas y con su cabecita respondía por sí o por no, o nos apretaba la mano”, contó Mirta, su esposa, en declaraciones a LM Neuquén.

El reencuentro también estuvo atravesado por una fuerte carga emocional. “Cuando me vio a mí se emocionó y se puso a llorar”, relató.

La esposa de la víctima aseguró que observó una mejora respecto de las horas anteriores. “Me siento un poquito más aliviada, respirando un poco más. Yo noto una buena mejoría. A comparación de cómo estaba ayer, mejoró muchísimo”, expresó.

El proyectil ingresó por uno de los laterales del cuerpo, a la altura de las costillas. Según la información brindada a la familia, la bala produjo daños en distintos órganos y también alcanzó una vértebra. Entre las lesiones detectadas se encuentran heridas en el colon y en un riñón.

“Él no se puede mover, tiene que estar boca arriba, no tiene que hacer ningún movimiento. Todavía no sabemos qué va a pasar con la vértebra”, explicó Mirta.

La investigación está a cargo de la Brigada de Investigaciones y del Departamento Delitos. El propio trabajador alcanzó a declarar que vio a tres personas abandonar el lugar tras el disparo, una cantidad que coincide con la reconstrucción preliminar realizada por los investigadores. Hasta el momento no hay personas demoradas ni detenidas.

ES