Semanas antes de que terminara la votación en las primarias para gobernador de California, el influencer de Los Ángeles Shaka Smith publicó un video en Instagram para contarles a sus más de 700.000 seguidores a quién apoyaría y cuáles eran sus razones.
“La atención médica no debería llevarte a la bancarrota, la vivienda no debería parecer imposible, quienes contaminan no deberían pasarnos la factura y los artistas no deberían ser reemplazados por la inteligencia artificial”, afirmó Smith antes de anunciar su respaldo al demócrata Tom Steyer.
Pero antes de dar su opinión hizo una aclaración: “Esto es un anuncio y, sinceramente, desearía que más contenido político dijera eso desde el principio”. Además, en la descripción de la publicación especificó que la campaña de Steyer le había pagado.
California es uno de los dos estados, junto con Texas, que cuentan con normas que obligan a los creadores de contenido a informar cuando reciben dinero de una campaña para realizar publicaciones políticas. Ahora, las autoridades californianas analizan endurecer esas reglas y aplicar sanciones económicas a quienes no cumplan.
Los influencers ganan espacio en las campañas políticas
Las campañas electorales trabajan desde hace años con celebridades y grandes figuras de las redes sociales. Sin embargo, la estrategia comenzó a extenderse hacia creadores más pequeños, algunos con menos de 100.000 seguidores, que permiten llegar a públicos específicos.
El crecimiento de esta modalidad abrió un debate sobre las reglas de transparencia aplicables a la publicidad política, especialmente ante la importancia que podrían adquirir los influencers durante las próximas elecciones de medio término y los comicios presidenciales de 2028.
“Si te postulas para presidente y actualmente no estás tratando de atraer a algunas de estas personas o preparando a las tuyas para que actúen como representantes, ya estás atrasado”, afirmó Mike Nellis, estratega demócrata que trabajó para la campaña presidencial de Kamala Harris.
La preocupación aumentó después de varios casos en los que influencers publicaron contenido político remunerado sin dejar suficientemente claro que habían recibido dinero.
En 2022, la campaña de John Fetterman pagó a Nicole “Snooki” Polizzi para grabar un video burlándose de su rival republicano. Foto: REUTERS/Kylie Cooper
En 2022, por ejemplo, la campaña del entonces candidato al Senado John Fetterman pagó a Nicole “Snooki” Polizzi, conocida por el programa Jersey Shore, para grabar un video burlándose de su rival republicano.
Un año después, creadores de contenido recibieron pagos de una agencia de marketing vinculada con sectores conservadores para defender al fiscal general de Texas, Ken Paxton, después de que enfrentara un proceso de impeachment por acusaciones que incluían presunto soborno y otras conductas indebidas. De acuerdo con los reportes citados por AP, los pagos no fueron revelados claramente en ninguno de esos casos.
Multas de hasta USD 5.000
California aprobó en 2023 una ley que obliga a revelar este tipo de pagos. Sin embargo, su aplicación presenta dificultades.
Actualmente, el organismo estatal encargado de supervisar el financiamiento político puede solicitar a un tribunal que obligue a un influencer a informar que recibió dinero. El problema es que ese procedimiento puede extenderse durante meses.
Por ese motivo, el asambleísta demócrata Marc Berman presentó un nuevo proyecto para establecer sanciones contra los creadores y los comités políticos cuando no informen correctamente que una publicación fue remunerada.
La propuesta otorgaría a la Comisión de Prácticas Políticas Justas de California la facultad de imponer multas directamente, sin tener que atravesar primero el proceso judicial. Las sanciones podrían alcanzar los USD 5.000 por cada infracción.
“Los votantes deberían tener derecho a saber si las campañas están pagando o no por los mensajes que están viendo”, afirmó Berman.
El senador de California Adam Schiff presentó recientemente una iniciativa en el Congreso, aunque todavía no fue sometida a votación. Foto: REUTERS/Nathan Howard
Actualmente no existe una norma federal equivalente. El senador de California Adam Schiff presentó recientemente una iniciativa en el Congreso, aunque todavía no fue sometida a votación. Texas, por su parte, adoptó en 2024 una regla que exige advertencias en los contenidos políticos pagados, mientras que Nueva York analiza una medida similar.
El debate entre los propios creadores
Smith aseguró que realizó dos anuncios remunerados para Steyer y que ambos incluyeron aclaraciones sobre el pago, una condición que, según explicó, había establecido la propia campaña.
No reveló la cifra exacta que recibió, aunque señaló que fueron varios miles de dólares. También considera que sus publicaciones tuvieron influencia entre sus seguidores.
“Confían bastante en mi voz”, explicó. “Sabían que, si yo lo decía, al menos era algo que debían investigar”.
Entre los creadores existen distintas opiniones sobre la posibilidad de aplicar multas. Dustin Torreverde, influencer del sur de California que asegura no haber recibido dinero de campañas para realizar publicaciones políticas, considera necesaria la transparencia, pero teme que las sanciones puedan afectar especialmente a quienes tienen audiencias pequeñas.
“Muchos de nosotros somos creadores muy pequeños. Entonces, si nos sancionan y tenemos que contratar abogados y todo eso, va a ser muy difícil”, señaló.
Adina Flores, creadora libertaria del norte de California que afirma votar por candidatos de ambos partidos, considera que los influencers deberían informar cuando reciben dinero y, en términos generales, respalda la existencia de sanciones.
Para Saurav Ghosh, abogado de Campaign Legal Center, las iniciativas estatales podrían terminar impulsando una regulación nacional. “La transparencia es uno de los pilares más importantes de nuestro sistema electoral”, afirmó.
Con información de AP.
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