Un fiscal federal que fue despedido después de que salieran a la luz antiguas publicaciones en las que criticaba al presidente Donald Trump presentó una demanda contra el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Will Rosenzweig sostiene que su salida del organismo fue ilegal y constituyó una violación de los derechos que le garantiza la Primera Enmienda de la Constitución.

Rosenzweig trabajó durante cinco años como fiscal federal en Miami y, según la demanda presentada ante un tribunal federal de esa ciudad, había recibido reconocimientos y evaluaciones positivas por su desempeño. Ahora reclama ser reincorporado a su puesto, recuperar los salarios que dejó de percibir y obtener una declaración judicial que determine que su despido fue ilegal.

El episodio que terminó con su salida ocurrió en septiembre de 2025, cuando Rosenzweig se encontraba a solo dos semanas de participar en un juicio por un presunto fraude a Medicare por varios millones de dólares.

Las publicaciones que terminaron con su despido

Antes de trabajar para el gobierno federal, Rosenzweig había mantenido un blog personal en el que escribía sobre diferentes temas. Allí aparecían publicaciones sobre viajes, deportes y otros asuntos sin contenido político, pero también algunos comentarios críticos sobre Trump y otros candidatos.

Para el momento en que fue despedido, el sitio llevaba más de seis años inactivo.

Will Rosenzweig sostiene que su salida del organismo fue ilegal y constituyó una violación de los derechos que le garantiza la Primera Enmienda de la Constitución.. Foto: AP/Cliff Owen

Sin embargo, las publicaciones volvieron a circular después de que la comentarista política conservadora Natalie Winters difundiera capturas de pantalla en redes sociales. Según la demanda, Winters calificó a Rosenzweig como un “detractor rebelde de Trump”, publicó además una imagen de su perfil de LinkedIn y etiquetó a altos funcionarios del Departamento de Justicia.

La reacción habría sido prácticamente inmediata.

De acuerdo con la presentación judicial, menos de tres horas después de aquella publicación Rosenzweig recibió un correo electrónico firmado por quien entonces era la fiscal general, Pam Bondi, en el que se le comunicaba que había sido despedido.

El fiscal se encontraba fuera de la ciudad junto con su familia por la celebración de Rosh Hashaná, el Año Nuevo judío, cuando recibió la notificación.

La demanda contra el Departamento de Justicia

Los abogados de Rosenzweig sostienen que el gobierno lo castigó exclusivamente por opiniones expresadas años antes como ciudadano particular.

“El Departamento de Justicia lo despidió en vísperas de un juicio porque, años atrás, como ciudadano particular, publicó críticas contra el presidente Trump”, afirmaron sus abogados Margaret Donovan, Daniel Fridman y Adam Fels.

La defensa también destacó su trayectoria dentro de la fiscalía y aseguró que había recuperado millones de dólares para los contribuyentes mediante procesos relacionados con fraudes al sistema de salud.

Según la demanda, Rosenzweig recibía “elogios y premios constantes”. Incluso, pocas semanas antes de ser despedido, sus superiores le habrían informado que obtendría un espacio especial de estacionamiento como reconocimiento por su desempeño.

La presentación judicial plantea que utilizar antiguas opiniones políticas como fundamento para despedir a un empleado público supone una amenaza más amplia para la libertad de expresión.

“La conducta del departamento se basa en una sola premisa: un ciudadano debe abstenerse para siempre de criticar al gobierno y a sus líderes para seguir siendo elegible para trabajar para él”, sostiene la demanda.

Los abogados argumentan que ese criterio obligaría a cualquier persona que aspire a trabajar algún día para el Estado a elegir entre expresar libremente sus opiniones políticas o preservar sus posibilidades de obtener un empleo público.

Un despido en medio de cambios dentro de Justicia

La salida de Rosenzweig se produjo en medio de una serie de despidos y cambios de personal ocurridos en el Departamento de Justicia durante la segunda presidencia de Trump.

Según Associated Press, entre los funcionarios apartados se encuentran fiscales que participaron en investigaciones relacionadas con Trump y otras personas consideradas contrarias a las prioridades de la actual administración.