“Nuestra intención siempre fue que esta experiencia representara a artistas de todo el país”, señala Patricia González, directora de Natural Bio Art Gallery, una de las primeras galerías argentinas en abocarse exclusivamente a la investigación y promoción del vínculo entre arte contemporáneo y naturaleza. Con base en Piamonte, Italia, la galería trabaja con artistas de distintas regiones de Argentina en miras, también, de “proyectar la riqueza creativa hacia escenarios internacionales”.
Natural Bio Art Gallery, ubicada en Piamonte, Italia.
Vienen de transitar su Edizione Primavera, con 30 artistas locales, presentada como proyecto previamente en el Fondo Nacional de las Artes. En la segunda mitad del año, cuenta González que los mismos artistas participantes se presentarán en Turín durante la Semana del Arte. Luego, el proyecto irá a mostrarse a Milán, antes de regresar a su base en Piamonte para la inauguración de muestras que estarán “profundamente vinculadas a la intensidad cromática del otoño”.
Algunos de esos artistas son Nicola Costantino, con una selección de cerámicas de su ya aclamada serie El jardín de las delicias; la arqueóloga y fotógrafa Claudia Ocanto, el artista y geólogo Tomás de Benedit, con búsquedas ligadas al estudio de los minerales; Fernando Brizuela, con obra que vincula la figuración contemporánea con conceptos del Green Art; la reconocida y premiada ceramista Mona Suárez Lai; Benito Laren, quien adaptó parte de su producción a estas filosofías curatoriales en diálogo con la naturaleza; Cristina Faggionato, con una serie dedicada a las lunas; María Perazzo con obras textiles de raíz ancestral; Isabel De La Torre, quien estudió con el mismísimo David Hockney, y participa con una serie de arte digital, y la escultora correntina Victoria Relats, que trabaja con lo identitario de la región del Litoral.
Imagen de la serie "El jardín de las delicias", de Nicola Costantino.
Desde hace cuatro años, este proyecto desarrolla sus temporadas expositivas en La Morra, Las Langhe, territorio distinguido como Patrimonio Mundial de la UNESCO y reconocido por sus paisajes, su biodiversidad y su relevancia económica y cultural. “Fuimos testigos desde el inicio de la extraordinaria transformación que atraviesa esta región de Italia, con la consolidación de Alba como capital del arte contemporáneo, y el trabajo excepcional de instituciones como la Fondazione Sandretto Re Rebaudengo, una de las más importantes de todo ese continente, recientemente nombrada como Museo Nacional de Italia”, subraya la gestora, consultada por el territorio elegido para el desembarco de este proyecto.
“La naturaleza no constituye un tema iconográfico ni un recurso estético: es la estructura conceptual sobre la cual se organiza toda nuestra curaduría. No nos interesa sólo su representación, sino pensar desde ella. Nuestro programa está organizado según el ritmo de las estaciones para comprender su pulso, sus colores, sus transformaciones y la manera en que modifican nuestra percepción del tiempo y del espacio”, explica.
Patricia González, directora de Natural Bio Art Gallery.
“Las experiencias artísticas que producimos están directamente ligadas a los ciclos de la naturaleza. Durante la primavera y el verano, las colinas se cubren de verdes intensos y una flora exuberante que transforma el paisaje en un escenario de vitalidad y color. En la Edizione Autunno, los viñedos se convierten a una paleta de ocres, dorados, bordó y amarillos, ofreciendo uno de los espectáculos naturales más extraordinarios”, exclama.
También se incorporó al staff de la galería Studio Sciutto, un estudio familiar de arquitectura cordobés que desarrolla propuestas experimentales; Silvia Curti, quien recrea la cerámica ancestral de los Valles Calchaquíes y los desprendimientos de la cerámica comechingona; la chubutense Mariana Donadio, con series que indagan en la biografía de las aguas de río y los desprendimientos de piedras volcánicas; las artistas de Tandil, Cecilia Bedacarratz, Piedad Sainz y Nora Carreira; la sanjuanina Elena Splender, Beta Nobile de la Patagonia y la tucumana Marcela López, referente de museos locales.
Obra de la escultora correntina Victoria Relats, que trabaja con lo identitario de la región del Litoral.
“Respetamos profundamente las trayectorias, pero no son el eje de nuestra selección: tengo una visión profundamente humanista del mundo del arte. Creo en las personas, en sus historias y recorridos. En el último tiempo, la recordada curadora Koyo Kouoh también marcó profundamente, tanto en lo intelectual como en lo emocional, el rumbo de mi pensamiento y de la dirección de este proyecto: con su convicción de que la curaduría es, antes que una práctica estética, una práctica ética”, cierra la directora.
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