En línea con el lema del Congreso de Aapresid 2026, “Nuestro suelo, nuestra voz”, BASF estuvo presente en el evento acercando soluciones que combinan protección de cultivos, semillas, digitalización y conocimiento agronómico para construir sistemas más eficientes, rentables y sustentables.

La propuesta de la empresa en el congreso estuvo centrada en tecnologías innovadoras aplicadas de manera integrada para transformar el potencial de cada lote en resultados concretos y sostenibles. BASF promueve un modelo en el que cada decisión agronómica contribuya a sostener la capacidad productiva del suelo a largo plazo. En un contexto de mayores desafíos productivos, ambientales y económicos, la compañía presentó su mirada integral que conecta protección de cultivos, semillas y herramientas digitales para anticiparse, reducir riesgos y mejorar la eficiencia de los sistemas.

“En BASF, la innovación atraviesa todo el proceso productivo: desde el mejoramiento genético, la biotecnología y la investigación en protección de cultivos y biológicos hasta las soluciones digitales. La verdadera transformación ocurre cuando esas tecnologías trabajan articuladamente dentro de una misma estrategia agronómica. El suelo hoy nos habla y el diferencial está en saber escucharlo: anticiparse y tomar decisiones basadas en información”, señaló Mariana Dorado, gerente senior de Marketing de Soluciones para la Agricultura de la firma.

La próxima campaña vuelve a poner en el centro a maíz, soja y girasol como cultivos clave. El maíz mantiene su peso estratégico por su aporte en rendimiento y estabilidad; la soja exige estrategias más precisas frente a la presión de malezas resistentes; y el girasol gana protagonismo por su resiliencia y contribución a esquemas productivos más diversos.

Por su parte, en campañas de cereales relevantes como trigo y cebada, la calidad de la semilla y el monitoreo de enfermedades a partir de herramientas digitales juegan un rol clave. Frente a este escenario, BASF propuso estrategias que integran genética adaptada a cada ambiente, herramientas de protección de cultivos para un manejo anticipado y soluciones digitales que convierten datos en decisiones, con el objetivo cuidar el suelo, optimizar el uso de insumos y permitir que cada cultivo exprese su máximo potencial.

En el congreso, la compañía ofreció una charla titulada "Sistemas productivos exigentes, ¿cuánto más ganás por usar bien la tecnología?” a cargo de José Luis Zorzin y Agustín Bilbao, ingenieros agrónomos y asesores técnicos, Santiago Marini, ingeniero agrónomo del área de investigación y desarrollo de Tekron, que fue moderada por Juan Pérez Brea, gerente de Cultivo de Soja, y Pablo Provera, gerente de Soluciones Digitales de BASF.

Además, realizó una Jornada de Actualización Técnica exclusiva para asesores invitados, donde presentó sus novedades para abordar a futuro problemáticas locales relevantes. Uno de los ejes centrales de la propuesta fue el manejo temprano y eficiente de malezas, enfermedades y plagas. En este sentido, BASF destacó Voraxor®, herbicida para el control en barbechos que superó los 1,5 millones de hectáreas aplicadas en las últimas campañas. Su acción rápida y persistente permite reducir la competencia inicial, favorecer una implantación más limpia y optimizar aplicaciones posteriores.

La gran novedad fue Vulcarus®, herbicida preemergente diseñado para girasol, que aporta innovación a un segmento con escasas novedades recientes y acompaña el crecimiento del cultivo en esquemas productivos más diversos, que también puede aplicarse en el cultivo de maní.

A estas soluciones se sumaron Melyra®, fungicida para el manejo sanitario eficiente de los cultivos, y HiCoat® Dry, inoculante premium en formato sólido, de larga vida y alta concentración para soja.

"El valor de esta propuesta no reside en cada producto por separado, sino en su integración a lo largo de varias campañas. Combinar productos, dosis y momentos de aplicación con genética, herramientas digitales y conocimiento técnico permite evaluar impactos sobre malezas, salud del suelo, estabilidad de rendimientos y manejo de riesgos", dijeron desde la compañía. apuntando a una rentabilidad basada en una estrategia integral y de largo plazo.

En semillas, BASF integra genética y tecnologías para ajustar la estrategia a cada ambiente. “Estamos orgullosos porque hoy nuestras semillas de maíces BASF y de girasol InSun® lideran redes de ensayos en diferentes puntos del país. Afirmamos así nuestra innovación comprobada con resultados medibles”, señaló Aimar Pena, gerente de Marketing Semillas en Soluciones para la Agricultura de BASF.

En maíz, la compañía presentó híbridos con VIPTERA3®, VIPTERA3 CL® y VT3P®, que permiten un control eficiente de plagas y mayor estabilidad productiva, reduciendo la necesidad de intervenciones adicionales. Entre las novedades se destacó BASF 5282 VIP3, adaptable a distintos ambientes.

En girasol, InSun® amplió la oferta genética, mientras que en soja el portfolio Credenz® se presentó con variedades adaptadas a distintos contextos productivos.

La digitalización completó la propuesta a través de xarvio® FIELD MANAGER, que ayuda a profundizar el conocimiento de cada lote y a transformar datos en decisiones concretas. Con funcionalidades como mapeo digital de malezas, definición del momento óptimo de aplicación de fungicidas y planificación de siembra y fertilización variable, la plataforma contribuye a reducir costos, minimizar aplicaciones innecesarias y disminuir el impacto ambiental. Actualmente gestiona más de 4,5 millones de hectáreas.

"La combinación de buenas prácticas agrícolas, tecnologías innovadoras, soluciones integrales y conocimiento técnico permite avanzar hacia una agricultura más inteligente. Cuando genética, protección de cultivos y digitalización se articulan en una misma estrategia, la innovación potencia los resultados y alinea productividad, rentabilidad y cuidado del ambiente", subrayaron desde la empresa.