La inseguridad se manifestó con fuerza en la zona Oeste durante los últimos días con una violenta seguidilla de episodios en diferentes municipios, en donde hubo autos volcados, muertes y tiroteos con bandas narco.

En Virrey del Pino, La Matanza, dos delincuentes terminaron de la peor manera tras protagonizar un hecho de película: uno muerto y el otro detenido. Fue luego de emprender una huida a bordo de un auto Chevrolet Corsa, perder el control, chocar contra una columna y terminar con el rodado tumbado sobre la Ruta 3.

El detenido es Lucas Iturrez (22), que había sido denunciado por su ex pareja tras amenazarla de muerte con un cuchillo. Tenía una restricción perimetral por otra denuncia previa. Además, se encontraba prófugo: era buscado por estar sospechado del homicidio de un vecino, quien lo había increpado por comercializar estupefacientes en el barrio.

Cuando la Delegación Departamental de Investigaciones de La Matanza se dirigía a concretar el allanamiento, se cruzó al sospechoso en la esquina de Manzanares y Burela a bordo del mencionado vehículo, que era robado. Allí, hubo disparos y se desató la persecución que concluyó en Molina y Colastiné, cuando colisionaron.

En La Matanza, tras protagonizar una persecución, dos delincuentes terminaron mal: uno muerto y el otro detenido.

Iturrez fue detenido: quedó atrapado dentro del auto con una herida de bala en su pierna derecha. Lo trasladaron al Hospital Simplemente Evita, en González Catán. Su cómplice, Fernando Velázquez (19), se suicidó de un disparo en la cabeza tras el accidente antes de ser detenido, informaron los investigadores, quienes también precisaron que ambos contaban con extensos prontuarios por "soldaditos" y "sicarios" narcos.

En José C. Paz,el 27 de julio, un joven delincuente también fue ultimado. Se trata de Benjamín 'Pichilo' Moralez (17), quien en la intersección de la Ruta 8 y la calle Chile, en el límite con el distrito vecino de Malvinas Argentinas, intentó robarle -junto a un cómplice- la moto a un efectivo de la Policía de la Ciudad que se encontraba de civil.

Cuando el asaltante se disponía a escapar con el vehículo del integrante de la fuerza, se produjo un tiroteo que finalizó con Moralez cayendo en el pavimento en plena huida a pie. Su acompañante consiguió fugarse, a toda velocidad, y permanece prófugo. El muerto fue velado en el centro paceño y despedido en medio de una suerte de ritual, con una gran cantidad de motos haciendo sonar sus caños de escape, una caravana hacia el cementerio local e incluso disparos de arma de fuego.

En Tres de Febrero y en solo 48 horas, mataron a dos efectivos policiales. Alan Molina fue asesinado el 18 de julio en Fuerte Apache. Era policía bonaerense y formaba parte de la Fuerza Barrial de Aproximación. Al momento de su ejecución, formaba parte del despliegue que buscaba desbaratar una banda dedicada a la comercialización de drogas. Recibió dos tiros (uno en la axila derecha y otro en la cintura) cuando intentó junto a otros agentes identificar a un sospechoso adentro de ese barrio.

Cristian Gerez, cabo de la Policía Federal, recibió dos tiros en la noche de 21 de julio cuando dos motochorros lo interceptaron en Loma Hermosa. Tras disparar al aire para intimidarlo, lo despojaron de su moto; y cuando parecía que intentaba sacar su arma reglamentaria, le dieron un balazo en la cabeza y otro en un codo. Murió en el lugar.


En tanto, el 29 de julio, otro motochorro fue abatido por un agente de las fuerzas de seguridad en el marco de una salidera. Se trata de Diego Aleman (40), quien luego de ser alcanzado por las balas fue llevado al hospital Bocalandro.

Armas, dosis de cocaína y marihuana, municiones y dinero en efectivo forman parte de lo incautado en los allanamientos en Villa Tesei.

El hecho ocurrió en la intersección de Rosella y Luján, en el barrio El Libertador. Por allí se desplazaba, en un auto Volkswagen Polo, un hombre que había retirado plata de una sucursal bancaria en Caseros, junto a su cuñado policía bonaerense. En ese punto, dos motochorros los abordaron: Aleman bajó con un arma y exigió que le entregue el bolso con el dinero.

"Su cuñado dio la voz de alto y disparó al verse apuntado. El impacto fue a la altura del abdomen y el malviviente cayó herido, mientras su cómplice huyó a toda velocidad", describieron los voceros, según consigna el medio Primer Plano.

Finalmente, en Hurlingham, el despliegue policial también fue una constante en Villa Tesei. Hace unos días, dos bandas dedicadas al narcomenudeo fueron desarticuladas por las fuerzas de seguridad en esa localidad. El operativo se ejecutó luego de un tiroteo entre quienes vendían y compraban estupefacientes, y de la correspondiente denuncia realizada por la Comuna.

Según trascendió, los cruces entre ambas partes del negocio ilegal eran frecuentes aunque la escalada de violencia llegó a su punto máximo con los disparos. Aún se trata de establecer si los conflictos respondían al control del territorio. Lo concreto es que hubo dos allanamientos: uno en Maestra Salinas, entre Horacio Oyhanarte y Esteban Bonorino; y otro en Bernardo O’Higgins, entre Tambo Nuevo y Los Patos.

Como resultado de esos procedimientos fueron secuestradas cocaína y marihuana listas para la comercialización, diversas armas de fuego (de grueso calibre e incluso de fabricación casera), municiones, y una moto y un auto con los que se hacían 'entregas a domicilio'. Si bien uno de los señalados como jefe de una de las estructuras logró escapar por los techos, fueron detenidas cinco personas en total.