Lo que comenzó como un simple proyecto de ciencias en una escuela de Carolina del Sur terminó por convertirse en una iniciativa que ayuda a combatir el hambre en distintos puntos de Estados Unidos. En 2008, Katie Stagliano tenía 9 años y cursaba tercer grado cuando recibió una pequeña planta de repollo como parte de una actividad escolar. En lugar de abandonar el cultivo una vez finalizada la tarea, decidió seguir cuidándolo. Meses después cosechó un repollo de 18 kilos.

La familia Stagliano pronto descubrió que era imposible consumir una verdura de ese tamaño. Katie y su madre resolvieron donarla a Tri-County Family Ministries, un comedor comunitario cercano a su casa. Allí el enorme repollo se transformó en una comida que alcanzó para alimentar a 275 personas.

La experiencia dejó una profunda impresión en la niña. Después de ver el impacto que había tenido una sola cosecha, comenzó a preguntarse cuántas personas podrían recibir ayuda si existieran más huertos destinados a producir alimentos para quienes los necesitan.

Esa idea dio origen pocas semanas después a Katie's Krops, una organización sin fines de lucro que anima a niños y adolescentes a crear, mantener y administrar sus propios huertos. Todos los alimentos obtenidos se donan a bancos de alimentos, comedores comunitarios y organizaciones benéficas de sus respectivas comunidades.

El primer huerto de la iniciativa encontró su lugar en la Pinewood Preparatory School, la escuela de Katie. Con el tiempo, el proyecto también involucró a toda su familia. Su madre asumió la presidencia de la organización y su hermano desarrolló su propio huerto dentro del programa, según informó Times of India.

Katie Stagliano dio origen a una organización que hoy impulsa más de un centenar de huertos. Foto: katieskrops.com.

Con los años, la iniciativa dejó de ser un proyecto local para transformarse en una red nacional. Según la organización, actualmente existen más de 100 huertos administrados por jóvenes en alrededor de 33 estados. Entre todos lograron donar más de medio millón de libras de frutas, verduras y otros productos frescos.

Estudios sobre los huertos de niños

La historia de Katie también despertó el interés de investigadores que analizaron los beneficios de los huertos escolares. Una revisión publicada en 2015 en el Journal of School Health, encabezada por especialistas de la Universidad de Wisconsin-Madison, concluyó que este tipo de programas suele favorecer un mayor consumo de frutas y verduras entre los estudiantes. Algunos proyectos incluso mostraron mejoras en el rendimiento académico, especialmente en ciencias y matemáticas, aunque los autores señalaron que aún se necesita ampliar la evidencia científica.

Otro estudio, publicado en 2017 en la revista Social Science Research, siguió durante años a miles de adolescentes estadounidenses y encontró que quienes participaban como voluntarios tenían más probabilidades de mantener ese compromiso en la adultez. Además, presentaban mayores niveles de bienestar psicológico que quienes no realizaban actividades solidarias por decisión propia.

El trabajo de Katie impulsó diferentes estudios. Foto: Facebook Katie Stagliano.

El trabajo de Katie también pone el foco sobre un problema persistente en Estados Unidos. El informe más reciente del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) indicó que la inseguridad alimentaria afectó al 13,7% de los hogares del país en algún momento de 2024, el nivel más alto registrado en casi una década. El mismo documento señaló que unos 7,2 millones de hogares atravesaron situaciones de inseguridad alimentaria severa, con alteraciones en sus hábitos de alimentación.

Katie en la actualidad

Hoy, Katie ya tiene poco más de veinte años y continúa al frente de Katie's Krops como fundadora y jardinera principal.

En 2025, la organización distribuyó alimentos entre familias de Carolina del Sur afectadas por el cierre del gobierno federal. Además, escribió el libro infantil La col de Katie, recibió el Premio Clinton a la Ciudadanía Global y se convirtió en la integrante más joven de la Iniciativa Global Clinton.

La idea que tuvo a los 9 años dio origen a Katie's Krops. Foto: Facebook Katie Stagliano.

Diecisiete años después de aquel proyecto escolar, la cosecha más importante ya no es un repollo gigante, sino una red de jóvenes que utiliza la agricultura para ayudar a quienes más lo necesitan.