Estas palabras, conocidas desde hace unos 2.000 años, atribuidas al filósofo chino Mencio, invitan a mirar hacia el interior antes de tratar de cambiar el mundo exterior. Además, resume uno de los principios fundamentales del confucianismo: la virtud nace del trabajo constante sobre uno mismo.

Es probable que sea una paráfrasis de las ideas que el filósofo incorporó en El libro de Mencio. En el texto aparecen numerosas referencias al concepto de "cultivar el corazón" (xin), palabra que en la filosofía china no solo alude al órgano físico, sino también a la mente, la conciencia y el centro moral.

Mencio sostenía que todos nacemos con una inclinación natural hacia el bien y que esa disposición luego debe desarrollarse mediante la educación, la reflexión y la práctica constante de la virtud. Uno de los pasajes más conocidos del Libro de Mencio afirma que quien desarrolla plenamente su corazón llega a conocer su verdadera naturaleza y, a través de ella, comprende el orden del Cielo.

Sin duda, el significado de la frase resulta profundamente ético. El camino correcto no depende únicamente del conocimiento ni del éxito material: la verdadera orientación en la vida surge cuando una persona fortalece su carácter, cultiva la compasión, actúa con justicia y aprende a dominar sus deseos egoístas.

Confucio, quien vivió entre los siglos VI y V antes de Cristo, propagó en el pueblo chino una serie de valores que son tanto religión como filosofía política. Mencio es un continuador de las ideas de Confucio. Foto: Pixabay.

En la frase, el "corazón" simboliza el origen de todas las decisiones morales. Por eso, si educamos al corazón se educa, las acciones serán rectas y, en cambio, si lo abandonamos, las pasiones y los intereses personales terminarán por alejarnos de la virtud.

Por otra parte, es un llamado a la responsabilidad personal. En lugar de culpar a las circunstancias o esperar que los cambios provengan exclusivamente del exterior, sostiene que la transformación comienza en el interior de nosotros. Entonces, solo quien mejora su propio carácter puede contribuir a una sociedad más justa.

¿Quién fue Mencio?

Mencio (372 a.C.-289 a.C.), cuyo nombre original era Meng Ke, nació en el antiguo estado de Zou (actual Shandong).

Mencio. Filósofo y pensador político de China. Foto: Proyecto Gutenberg sobre mitos y leyendas de China, de ETC Werner. Libre uso.

Vivió durante el llamado Período de los Reinos Combatientes, una etapa caracterizada por los conflictos entre diversos estados chinos y por una intensa actividad intelectual.

Discípulo del confucianismo, dedicó gran parte de su vida a recorrer distintos reinos para ofrecer consejos políticos a los gobernantes. Para Mencio, un Estado solo podía alcanzar la estabilidad si sus dirigentes gobernaban con benevolencia, justicia y respeto hacia el pueblo.

Tras retirarse de la vida pública, junto con sus discípulos, se dedicó a la enseñanza. De esas conversaciones nació El Libro de Mencio, una de las obras fundamentales del confucianismo y uno de los llamados "cuatro libros", textos que durante siglos constituyeron la base de la educación de los funcionarios imperiales.

El mensaje de Mencio habla de virtud y de ética y es clave en la continuación del universo de Confucio en la historia y cultura de China. Foto: Pexels.

Su mayor aporte filosófico fue defender que la naturaleza humana es esencialmente buena. Según Mencio, todas las personas nacen con sentimientos innatos de compasión, justicia, respeto y discernimiento moral, pero esas cualidades deben cultivarse mediante el esfuerzo y la educación.