El aceite de romero volvió a ganar espacio en las rutinas de cuidado capilar por una recomendación concreta de María José Llata, experta en pelo: aplicado una o dos veces por semana sobre el cuero cabelludo, puede ayudar a que el cabello crezca más fuerte y con mejor calidad.

La clave no está en empapar la melena ni en usarlo todos los días. Llata pone el foco en la raíz, en la constancia y en un gesto sencillo antes del lavado: unas pocas gotas y un masaje suave durante varios minutos.

"El aceite de romero, aplicado una o dos veces por semana"

“El cuero cabelludo es el terreno donde nace el cabello”, explicó Llata, presidenta de Intercoiffure España y directora de Peluquería Llata Carrera, en Cantabria.

Su recomendación parte de cuidar esa zona antes que concentrarse únicamente en largos y puntas. El aceite de romero se utiliza justamente sobre la raíz, donde la especialista destaca su posible efecto estimulante sobre la microcirculación.

Llata también menciona propiedades antioxidantes y purificantes. Pero aclara un punto importante: no hace que el pelo crezca de manera milagrosa ni duplica su velocidad.

Su consejo es usarlo una o dos veces por semana y mantener el hábito durante varios meses. Foto: Pexels

La frecuencia también importa. Su consejo es usarlo una o dos veces por semana y mantener el hábito durante varios meses, en lugar de aumentar la cantidad buscando resultados rápidos.

Cómo usar aceite de romero sin dejar el pelo pesado

La aplicación puede hacerse antes del lavado, con el cuero cabelludo seco. No hace falta cubrir toda la cabeza: unas pocas gotas repartidas en la raíz son suficientes.

Después aparece un paso que Llata considera tan importante como el producto: el masaje. Se realiza con las yemas de los dedos durante varios minutos, sin rascar ni frotar con fuerza.

Felicitas Ordás, directora de Felicitas Hair y presidenta de Club Fígaro, marca un error frecuente: llevar el aceite hasta medios y puntas como si fuera un sérum de acabado.

Cómo usar aceite de romero sin dejar el pelo pesado. Foto: Pexels

Cuando se usa demasiada cantidad, el cabello puede quedar apelmazado y con sensación grasa. Por eso, si el objetivo es trabajar sobre el cuero cabelludo, conviene concentrarlo únicamente allí.

Ordás recomienda además elegir aceites pensados para uso cosmético. Que un producto sea natural no significa que cualquier presentación resulte adecuada para aplicarla directamente sobre la piel.

Qué dice el estudio que comparó romero y minoxidil

El aceite de romero para el pelo también fue estudiado en personas con alopecia androgenética. Un ensayo publicado en 2015 en la revista SKINmed siguió durante seis meses a 100 participantes.

La mitad utilizó aceite de romero y la otra mitad minoxidil al 2%. A los tres meses ninguno de los grupos había mostrado un aumento significativo en el recuento de cabello.

La diferencia apareció a los seis meses. Ambos grupos registraron una mejora respecto del inicio y el estudio no encontró una diferencia significativa entre ellos en el número de cabellos.

El trabajo también registró picazón del cuero cabelludo. Ese efecto apareció en ambos grupos, aunque fue más frecuente entre quienes usaron minoxidil.

Quiénes deberían usarlo con más cuidado

Llata recomienda prudencia en personas con cuero cabelludo muy sensible, irritado o con alteraciones cutáneas. Los cabellos muy grasos también pueden necesitar una frecuencia menor.

Si después de usarlo aparecen más picazón, oleosidad o enrojecimiento, conviene suspender la aplicación y observar cómo responde la piel.

Otra señal de atención es una caída repentina o mucho más intensa de lo habitual. En ese caso, el problema deja de ser únicamente cosmético y requiere evaluar qué está pasando.