El empresario Cristóbal López se quedó con una de las privatizaciones del gobierno de Javier Milei: la concesión del Tramo Portuario Norte de la Red Federal de Concesiones, que incluye una parte de la ruta nacional 9, un tramo de la ruta 33 y la circunvalación de Rosario.

Según se conoció a través de la plataforma Contrat.Ar, la constructora de López, CPC, propuso cobrar una tarifa de peaje de $ 1.856 más IVA para operar 528 kilómetros de rutas: los 448 km que hay en la ruta 33 entre Trenque Lauquen y Rosario; los 50 km en la ruta 9 entre el límite de las provincias de Buenos Aires y Santa Fe hasta la entrada a Rosario, y su circunvalación (A-008).

Así, le ganó por un corto margen a Panedile, de Hugo Dragonetti, que ofertó $ 1.867. El dueño del Grupo Indalo, que creció con el kirchnerismo y se diversificó entre los negocios del juego, los medios, el petróleo y la construcción, también superó las propuestas de IEB Construcciones -ex Dycasa; de Juan Ignacio "Nacho" Abuchdid-, de Creditech, del Grupo Corven -de Leandro Iraola-; y de Basaa, del cordobés Horacio Miró, ex funcionario de José Manuel de la Sota.

Los ganadores de las privatizaciones de rutas

Estos dos últimos ganaron otros tramos. Precisamente, el gran ganador de esta licitación resultó justamente el Grupo Corven, que se quedó con dos de los tramos en juego: el Mediterráneo y el Portuario Sur.

Esos renglones incluyen un total de 1.309 kilómetros, de los cuales 591 km son en la ruta 7, entre el empalme del Acceso Oeste en Luján hasta el límite de Córdoba y San Luis y 81 kilómetros sobre la ruta 35, entre las rutas 7 y 8 en Córdoba, en donde cobrará tarifas de peaje de $ 1.989,67 más IVA.

Asimismo, en los 164 kilómetros en la ruta 9, entre Campana y el límite de Buenos Aires y Santa Fe; y los 473 km en la ruta 188, entre el empalme de San Nicolás hasta Realicó, La Pampa, percibirá $ 1.256,03 más IVA.

Corven, que primero se instaló vendiendo motos y dando créditos mediante Creditech -la firma que ahora también es constructora- le ganó a históricos del sector como la familia Cartellone y Rovella Carranza. Para esta licitación se asoció con la constructora marplatense Plantel, de Juan Carlos Zamora, y juntos deberán destinar inversiones por unos 750 millones de dólares durante 20 años.

El grupo también expandió sus negocios hacia la electricidad, con su firma Coral Energía, que construyó parques solares y está armando baterías para almacenar energía.

Por último, el cordobés Horacio Miró, que acumuló obra pública en su provincia, se quedó mediante Basaa con el tramo Puntano, que incluye 720 kilómetros. La mayoría está en la ruta 8, desde Pilar hasta Villa Mercedes, en San Luis; y el resto en pequeños tramos en Río Cuarto, Córdoba, y el empalme entre las rutas 8 y 9, en Buenos Aires.

El Gobierno todavía tiene que adjudicar definitivamente esta etapa y abrir las ofertas económicas para concesionar otros 3.900 kilómetros. Mientras tanto, en la Dirección Nacional de Vialidad analizan lanzar nuevas licitaciones para la construcción o mejoras de autopistas en el resto del país, con foco en zonas productivas como la de Vaca Muerta.