NUEVA YORK (AP) — Las grandes petroleras siguen registrando enormes ganancias mientras los combates en Irán alteran los mercados energéticos y disparan los precios del petróleo y la gasolina.

Seis de las mayores compañías petroleras de Europa registraron ganancias combinadas de 22.000 millones de dólares en el primer trimestre, más de un 40% por encima del año pasado. BP, con sede en Londres, aumentó sus ganancias más del doble, alcanzando 3.900 millones de dólares en el segundo trimestre, informó la empresa el martes.

Y Saudi Aramco reportó un aumento interanual del 44% en la ganancia neta del segundo trimestre, que alcanzó 32.690 millones de dólares, impulsada por el aumento en los precios del crudo, los productos refinados y los químicos.

El desempeño superpotenciado de las grandes petroleras de Europa y Oriente Medio se produce tras los reportes de enormes ganancias de los mayores perforadores petroleros de Estados Unidos la semana pasada.

A medida que el conflicto se prolonga, los altos precios del petróleo elevan el costo de la gasolina, el combustible de aviación y el diésel, lo que ha generado mayores costos de envío. En Occidente, llenar el tanque del auto o comprar un boleto de avión les cuesta más a los consumidores. Pero la situación en distintas partes de Asia es más grave porque la región depende en mayor medida del combustible exportado a través del estrecho de Ormuz. En algunos países, las reservas de combustible han disminuido, lo que ha llevado a racionar el combustible y a realizar cierres esporádicos de escuelas y oficinas gubernamentales.

Pese a que los precios del petróleo cayeron el martes a su nivel más bajo en tres semanas, las grandes empresas energéticas de Estados Unidos provocaron la irritación del presidente Donald Trump, quien las criticó esta semana por sus desproporcionadas ganancias.

Trump manifestó que no está contento con Chevron y Exxon Mobil, aunque los precios de la energía se dispararon solo después de que Estados Unidos e Israel atacaran Irán a finales de febrero, y el estrecho de Ormuz quedara, en la práctica, cerrado al tráfico de petroleros.

Aproximadamente el 20% del petróleo mundial suele pasar por el estrecho.

“Ganaron demasiado dinero, demasiado dinero”, dijo Trump el lunes. “Deberían devolver parte de eso al público, y más les vale recortar el precio minorista”.

Exxon Mobil informó el viernes que sus ganancias del segundo trimestre se duplicaron hasta llegar a 14.500 millones de dólares, impulsadas por una producción récord de diésel. El gigante petrolero, con sede en Spring, Texas, obtuvo 116.000 millones de dólares en ingresos, un aumento del 42%.

Chevron, con sede en Houston, casi cuadruplicó sus ganancias hasta alcanzar 12.000 millones de dólares y sus ingresos crecieron un 56% hasta superar los 70.000 millones de dólares.

El martes, el precio del crudo de Estados Unidos cayó un 5,4%, o 4,36 dólares, hasta llegar a 75,98 dólares por barril. La fuerte caída se produjo tras los comentarios del secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien declaró a CNBC que Estados Unidos e Irán “podrían tener un acuerdo hoy o mañana para abrir el estrecho”.

Los precios del crudo de Estados Unidos han bajado desde alrededor de 92 dólares por barril a finales de julio, pero siguen siendo más de un 13% más altos que cuando comenzó el conflicto con Irán.

El crudo Brent, el referente internacional, bajó un 4,9% hasta 83,87 dólares por barril.

Una resolución del conflicto con Irán, que ha durado más de cinco meses, podría dar a los transportistas de petróleo la posibilidad de sacar embarcaciones del golfo Pérsico, donde petroleros con crudo y otros productos han quedado atrapados durante los combates.

Las acciones de las principales compañías petroleras han subido entre 20% y 30% este año, superando con facilidad las ganancias del 13% del S&P 500.