Lo que parecía un simple terreno vacío escondía una de las construcciones más sorprendentes de la naturaleza. Un grupo de investigadores logró reconstruir en Brasil el interior de un enorme hormiguero abandonado y descubrió una estructura subterránea de 50 metros cuadrados, con túneles, cámaras y pasadizos que mostraron la extraordinaria capacidad de organización de estos insectos.

El hallazgo ocurrió durante la producción del documental Ants! Nature’s Secret Power (¡Hormigas! El poder secreto de la naturaleza). Como la colonia ya no estaba activa, los especialistas pudieron intervenir el lugar y crear una reproducción exacta de sus galerías internas mediante un método que permitió observar una construcción que permanecía escondida bajo tierra.

El trabajo requirió una planificación cuidadosa. Según informó LADbible, los investigadores introdujeron diez toneladas de cemento líquido dentro de las cavidades del hormiguero para completar el molde de cada túnel y espacio interno. La tarea llevó tres días, ya que era necesario asegurar que el material alcanzara todas las ramificaciones de la estructura.

Después comenzó una etapa de excavación que se extendió durante varias semanas. Según LADbible, se buscaba retirar la tierra alrededor del bloque de cemento y descubrir la verdadera dimensión de la colonia. Cuando el proceso terminó, quedó expuesta una construcción que alcanzaba ocho metros de profundidad y que reveló un diseño mucho más complejo de lo esperado.

La estructura no estaba formada solo por caminos de circulación. Los investigadores encontraron diferentes cámaras con funciones específicas y una red de rutas laterales que permitía el movimiento constante de los ejemplares dentro de la colonia. Para levantar semejante obra, las hormigas tuvieron que trasladar cerca de 40 toneladas de tierra durante el proceso de excavación.

El hallazgo ocurrió durante la producción del documental Ants! Nature’s Secret Power. Foto: captura YouTube @wocomoWILDLIFE.

Los especialistas explicaron que ese esfuerzo resulta extraordinario si se compara con la capacidad humana. Según datos citados por el medio británico LADbible, equivaldría a que una persona trasladara cuatro veces su propio peso a lo largo de un kilómetro.

Una obra colectiva sin un líder que la dirija

La complejidad del hormiguero llamó la atención porque no existe una figura central que organice el trabajo. La construcción surge de la interacción de miles de individuos que, a través de su comportamiento colectivo, logran crear estructuras capaces de adaptarse a las necesidades de la colonia.

Los científicos compararon esta organización con una gran obra de ingeniería y destacaron que cada hormiga aporta al funcionamiento general mediante tareas de excavación, mantenimiento y traslado de materiales.

Investigadores descubrieron en Brasil una obra construida por una colonia de hormigas. Foto: captura YouTube @wocomoWILDLIFE.

La capacidad física de estos insectos también resulta clave. Las hormigas pueden transportar objetos que pesan hasta 50 veces más que su propio cuerpo. Además, su anatomía les permite resistir enormes presiones: las articulaciones de su cuello soportan fuerzas de hasta 5.000 veces su masa corporal, una característica fundamental para sobrevivir en ambientes subterráneos.

El estudio también analizó por qué la colonia abandonó su hogar

Entre las posibles causas de por qué la colonia abandonó su hogar, aparecen la presencia de depredadores interesados en alimentarse de las larvas, el riesgo de inundaciones y los cambios provocados por la actividad humana en los alrededores. Ante esas amenazas, las colonias suelen trasladarse hacia zonas que consideran más seguras.

El descubrimiento también permitió recordar la enorme capacidad de expansión de algunas especies. Según Guinness World Records, la mayor colonia continua de hormigas registrada pertenece a la especie argentina Linepithema humile. Esta supercolonia se extiende unos 6.000 kilómetros entre el norte de Italia, el sur de Francia y la costa atlántica de España.

Además, investigaciones citadas en el informe encontraron ejemplares emparentados en Australia, Nueva Zelanda, Japón, Hawái y California. Los especialistas creen que esta expansión comenzó en Sudamérica hace aproximadamente un siglo y que el transporte marítimo tuvo un papel importante en su llegada a otros continentes.