La construcción enfrenta un desafío que va más allá de los materiales, los costos o los plazos de obra: la falta de trabajadores especializados. Mientras la demanda de viviendas continúa creciendo, cada vez son menos los albañiles con experiencia y conocimientos técnicos que durante décadas fueron fundamentales para levantar edificios, casas y obras emblemáticas.

Esta situación, según diversos especialistas, está obligando al sector a buscar nuevas formas de construir. Uno de ellos es Juan Manuel Rojas, arquitecto sevillano y fundador del estudio Hombre de Piedra Arquitectos, quien sostiene que la pérdida de cualificación en los oficios tradicionales está impulsando el avance de la construcción industrializada.

En una entrevista concedida a ABC de España, aseguró que hoy resulta difícil encontrar profesionales con el nivel técnico que existía en el pasado y afirmó que esta realidad condiciona incluso el tipo de proyectos que pueden desarrollarse.

El oficio que dio un giro radical en los últimos años

Rojas explicó que antiguamente los maestros albañiles desempeñaban un papel clave en cualquier obra. Gracias a la experiencia acumulada durante años, eran capaces de resolver gran parte de los desafíos constructivos sin necesidad de recibir demasiadas indicaciones. “Antiguamente a un maestro albañil le tenías muy poco que decir porque él sabía perfectamente cómo debía labrar el muro”, recordó.

Los arquitectos españoles mantienen un alto nivel de formación técnica reconocido en Europa.

Para el arquitecto, esa figura prácticamente desapareció. Según señaló, cada vez resulta más difícil encontrar profesionales con el nivel técnico y la experiencia que antes eran habituales en las obras. “Si yo tuviese los albañiles que hicieron la Plaza de España, yo diseñaría la Plaza de España, pero desgraciadamente no tengo esos albañiles”, afirmó al referirse a la emblemática construcción sevillana.

A su entender, el problema no se limita únicamente a la construcción. También responde a un cambio cultural que afectó la valoración de los oficios manuales. Rojas considera que antes existía un fuerte orgullo por el trabajo bien hecho y una tradición que pasaba de padres a hijos, permitiendo conservar conocimientos que hoy son cada vez más escasos.

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El albañil y tiktoker Santiago Carpintero enseña a usar una herramienta básica

Sin embargo, el especialista reconoce que la artesanía sigue teniendo un enorme valor. De hecho, considera que los mejores artesanos pueden alcanzar niveles de excelencia cercanos al arte. El problema, explica, es que una necesidad tan grande como la construcción de viviendas no puede depender exclusivamente de procesos artesanales.

La construcción industrializada como alternativa

Por ese motivo, defiende la industrialización como una alternativa capaz de responder a la demanda habitacional actual. Este modelo permite fabricar gran parte de las viviendas en plantas industriales, optimizando tiempos, recursos y procesos de control de calidad.

"El sector de la vivienda enfrenta el desafío de aumentar la producción con menos mano de obra calificada", advierte Rojas.

Rojas sostiene que la situación es especialmente preocupante porque España necesita construir una gran cantidad de viviendas y no cuenta con suficientes trabajadores para hacerlo mediante los métodos tradicionales. Según afirmó, hacen falta alrededor de un millón de albañiles para cubrir las necesidades del sector.

También destacó la calidad de los arquitectos españoles. Aseguró que son reconocidos en Europa por su sólida formación técnica, aunque lamentó que muchos hayan emigrado tras la crisis económica de 2008. En su opinión, el desarrollo de la arquitectura industrializada podría ayudar a recuperar parte de ese talento y abrir una nueva etapa para la construcción.

Para Rojas, el futuro pasa por combinar innovación, tecnología y conocimiento profesional para dar respuesta a uno de los mayores desafíos actuales: construir más viviendas de manera eficiente sin renunciar a la calidad.