Isabel Peralta, una activista de extrema derecha española, protagonizó este domingo un episodio que despertó indignación en redes, al realizar el saludo nazi frente a la embajada de Marruecos en España. La militante, que cuenta con un historial de casos similares, ya había sido detenida en Alemania en 2022, cuando intentó entrar a Frankfurt con parafernalia nazi, y en 2025 los tribunales españoles la condenaron a un año de prisión por haber incitado al odio durante una marcha previa.

El episodio de este domingo ocurrió durante una marcha que se realizaba en Madrid con motivo de la crisis migratoria que se desató en Ceuta y Melella tras la llegada de miles de migrantes de los últimos días. No era la primera vez que Peralta participaba de una movilización de esas características. Ya en 2021 había participado de una convocatoria similar en el mismo lugar y las declaraciones que pronunció en ese entonces -que incluían consignas como “muerte al invasor” y “no es inmigración, es una invasión”-, serían las que años más tarde le valdrían una condena.

Este domingo, rodeada por un grupo de simpatizantes y micrófono en mano, la joven dio un nuevo discurso en el que se refirió a ese episodio.

"En mayo de 2021, 20 mil inmigrantes asaltaron la frontera ceutí. Simplemente nos manifestamos para decir que esto estaba siendo una invasión, y la policía decidió denunciar, abrir atestados e investigaciones contra varios de los asistentes y participantes", apuntó.

Según relató la activista, el sábado, mientras participaba de "labores de ayuda" en Pelayos de la Presa, una zona que en los últimos días había sido afectada por una serie de incendios forestales, la notificaron sobre el fallo que se dictó en el recurso de apelación que había interpuesto contra la condena por sus dichos de 2021.

"Hoy simplemente quiero decir al poder judicial a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, a la madre que los parió al ultimo de los parlamentarios, que pueden ir preparando la siguiente sentencia, porque esta nos la pasamos por el forro de los cojones", arremetió frente a la embajada de Marruecos. Acto seguido, tomó la copia de la resolución judicial y la rompió, tras lo cual hizo un saludo nazi a la multitud que la rodeaba, quienes aplaudieron el gesto.

El de este domingo no es el primer acto controversial del que participa peralta. Además de lo ocurrido durante la marcha de 2021, que le valió una condena a un año de prisión, la inhabilitación para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo y una multa de 1.080 euros por el delito de provocación a la discriminación y al odio, en marzo de 2022, había sido detenida en el Aeropuerto de Frankfurt cuando los controles alemanes descubrieron que llevaba entre sus pertenencias una bandera nazi y un ejemplar de "Mi lucha", de Adolf Hitler.

En esa ocasión, las autoridades decidieron expulsarla del país y le prohibieron la entrada de por vida. Según reconstruyó el periódico Der Spiegel en esa ocasión, al ser detenida la activista aseguró a la policía que el libro y la bandera los llevaba consigo solo por un interés personal en la historia alemana.

BPO