“Los cagones no hacen historia…”
La frase sacudió al mundo riverplatense el día después de la derrota con Rosario Central (la quinta consecutiva en torneos de AFA, algo que no sucedía desde 1911), que hizo estragos y dejó en estado de ebullición a los hinchas, que explotaron contra todos en el Monumental.
Y esa frase no es una más, sino que genera impacto por quién la mostró. Se puede observar en la foto de perfil de WhatsApp de Eduardo Coudet. Es una imagen de una cámara de ventilación en la calle, con la inscripción en letras blancas y mayúsculas: “LOS CAGONES NO HACEN HISTORIA”.
De esa manera, el Chacho, que está en un laberinto en el que choca a cada rato con las paredes, dio un mensaje tan contundente como fuerte. Es que horas después de la derrota contra Rosario Central en el Monumental lo dejara debilitado, cuestionado y como uno de los principales apuntados de este presente de River, el entrenador decidió cambiarse la foto de perfil de su WhatsApp por una que tiene escrito el pensamiento que lo invade y lo motiva a dar vuelta esta complicada situación.
No fue casualidad. Evidentemente, después de la decisión previo al partido de no dar la conferencia de prensa cualquiera fuera el resultado (algo que se extendió a que los jugadores tampoco hablaran ni en la cancha ni en zona mixta), el Chacho sintió la necesidad de comunicar al exterior. Sin contar con redes sociales propias, fue la manera que encontró para aseverar lo que post caída en el Monumental ya era una información confirmada por ambas partes: con el apoyo dirigencial, seguirá siendo el entrenador de River. Y que está en sintonía con el pensamiento de la dirigencia.
La frase que posteó Coudet en su WhatsApp.
Además, el técnico también apuntó con esta foto a levantar el ánimo de un plantel que sintió los golpes, que cree que un triunfo puede ser determinante para torcer la racha y encadenar éxitos consecutivos y que confía en su jerarquía y potencial. Sobre eso giró buena parte de la charla que existió el domingo en el vestuario entre Coudet, su cuerpo técnico y los jugadores. Y que, a su vez, recibieron el apoyo del presidente Stefano Di Carlo.
Después, el cuerpo técnico siguió: mientras los futbolistas desfilaban de a uno por el pasillo que conecta el camarín con el estacionamiento, hubo una larga reunión que se extendió hasta las cerca de las 23.30, cuando el Chacho dejó el vestuario Ángel Labruna y partió rumbo a su auto. Sin dar declaraciones, pero con un semblante positivo: sonrisa, reiteradas “buenas noches, buenas noches” a los periodistas presentes.
Antes había pasado Enzo Francescoli y había contestado “sí”, con cara de sorpresa, cuando le consultaron por la continuidad del Chacho.
Y más allá de la charla que hubo entre el técnico, sus colaboradores y los futbolistas, hubo otra a solas entre los jugadores, según pudo saber Clarín. En ese cónclave, identificaron que al margen de las cuestiones futbolísticas, hay un problema anímico. Entonces, consideran que esa situación puede mejorarse si comparten más tiempo juntos y tienen más charlas entre ellos. Sobre todo porque el plantel se está rearmando. Incluso, pidieron tener un día más de concentración previo a los partidos.
En ese sentido, el que alzó la voz principalmente fue Nicolás Otamendi, y lo escoltó Gonzalo Montiel. Ellos, más Marcos Acuña, (no estaba porque no jugó ya que se encuentra desgarrado pero hizo un posteo en Instagram tras el partido que, con la imagen del escudo de River, decía: “Con fe y siempre positivo que de esto salimos, confío plenamente en este grupo. Unidos hasta el final”). Los tres campeones del mundo buscarán trasladar el modo Scaloneta al plantel de River para que los futbolistas empiecen a sentirse mejor desde lo anímico. ¿Alcanzará?
Otamendi marcó contra su propio arco.
Foto: Maxi Failla
Es que, más allá de las cuestiones anímicas y energéticas, después hay que trasladarlo a lo futbolístico. Y ahí Coudet parece encerrado en un laberinto. El técnico espera por la llegada de Almada, ya tiene a Tobías Andrada y espera uno o dos refuerzos más para terminar de armar un plantel que, ante Central, tuvo a solo ocho suplentes, ya que el DT no quiso incluir más juveniles en el banco.
¿Es la solución Almada, por más que sea campeón del mundo y se paguen 20 -o un poco más- millones de euros por él? ¿Con Ángel Correa, por el desembolsaron 15 millones de dólares, podrán darle un salto de calidad al equipo? ¿Son futbolistas que pueden ganar partidos por sí solos más allá de sus grandes cualidades? Es que, más allá de la llegada de esos dos jugadores de calidad, el plantel sigue desequilibrado. Y la gran erogación de dinero ya mostró el año pasado que no resuelve las cosas. ¿Quién se hace cargo del equipo? ¿Quién genera juego o tiene buena circulación para que la pelota les llegue a Almada y Correa y ellos resuelvan en los últimos metros?
A su vez, hay otra pregunta que surge: ¿condicen los perfiles de los jugadores que llegan con lo que pretende Coudet en la cancha? Si bien son pedidos del entrenador, en su discurso futbolero predica la verticalidad, la velocidad y correr, por sobre el dominio de la pelota y la intención de juntar pases. Hoy River tiene un mediocampo partido y abundan las pelotas largas.
¿Podrá salir de este laberinto, Coudet? El sábado, en la visita ante un Tigre que viene dulce después de ganarle 3 a 1 a Racing en Avellaneda, tendrá una nueva prueba y estará de nuevo bajo presión, más allá del respaldo de la dirigencia que, a pesar de que River esté último en la tabla de su zona, cayéndose del mapa en la tabla anual, y eliminado de la Copa Argentina, apoya al Chacho y no piensa entrar en la vorágine de cambiar de entrenador cada seis meses. Y después se vendrán los duelos de los octavos de final de la Copa Sudamericana antes Independiente Santa Fe de Bogotá.
La mirada de los hinchas será cada vez más profunda y penetrante después de los silbidos al entrenador y de los cantitos hirientes hacia los jugadores. Ante esta situación, el Chacho Coudet le pone el pecho con una frase que tal vez sostenga como lema: “Los cagones no hacen historia”, tal como ahora se lee en su foto de perfil de WhatsApp.
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