El gobernador de Texas, Greg Abbott, propuso prohibir la construcción de nuevos centros de datos de inteligencia artificial en las zonas rurales del estado, una medida que marca un giro en el debate sobre la expansión de esta industria y que responde a la creciente preocupación de comunidades locales por sus posibles efectos sobre los recursos naturales y la infraestructura.
Abbott presentó la propuesta durante un acto de campaña en la ciudad de Bullard, en el este de Texas, donde el eje principal de su discurso estuvo centrado en un plan para reducir los impuestos a la propiedad. Sin embargo, también dedicó parte de su intervención al crecimiento de los centros de datos y aseguró que el tema forma parte de la defensa de los valores de esa región del estado.
“Debemos prohibir que construyan centros de datos de IA en barrios rurales de Texas”, afirmó el gobernador.
La declaración va más allá del marco regulatorio que Abbott había planteado semanas antes. En ese documento propuso exigir que cualquier nuevo centro de datos financie su propia infraestructura, incorpore nueva capacidad de generación eléctrica, reutilice el agua que consume y adopte medidas para reducir el impacto sobre las comunidades cercanas.
El vocero de la campaña del gobernador, Eduardo Leal, sostuvo que las declaraciones realizadas en Bullard mantienen la misma línea de la carta difundida el 10 de junio. Según explicó, Abbott trabajará con la Legislatura para evitar que estos desarrollos perjudiquen a las comunidades locales.
Greg Abbott propuso prohibir la construcción de nuevos centros de datos. Foto de archivo.
“Ya lo dejé claro: cualquier centro de datos de IA que siquiera piense en venir aquí, tendrá que traer su propio dinero, su propia energía, reutilizar su propia agua y hacerlo de una manera que reduzca el costo de la electricidad para los residentes de todo nuestro estado”, dijo el gobernador. “Debemos eliminar la exención fiscal de la que reciben. Deben ser responsables de financiar sus propios proyectos aquí en Texas. Lo lograremos”.
El cambio de tono resulta llamativo porque Abbott había promovido con entusiasmo la llegada de inversiones vinculadas con la inteligencia artificial. En noviembre destacó una inversión de 40.000 millones de dólares de Google destinada a infraestructura de computación en la nube e inteligencia artificial y describió a Texas como el "epicentro del desarrollo de la IA".
Según un informe de E&E News de Politico, el gobernador recibió desde el año pasado más de dos millones de dólares en contribuciones de personas y empresas relacionadas con los sectores tecnológico y de inteligencia artificial.
Abbott había promovido la llegada de inversiones vinculadas con la inteligencia artificial. Foto: Ben Torres/Bloomberg.
La resistencia de las comunidades en zonas rurales
La discusión también coincide con el aumento de la resistencia en numerosas comunidades rurales. Diversos condados intentaron aprobar moratorias para impedir la instalación de estos complejos y solicitaron a la Legislatura mayor autonomía para bloquear nuevos proyectos.
Los opositores sostienen que los centros de datos, que suelen ocupar grandes extensiones de terreno, pueden afectar la disponibilidad de agua, deteriorar la calidad del aire y aumentar el costo de la electricidad para los habitantes.
La Coalición de Centros de Datos, que representa a la industria, defendió anteriormente el papel estratégico de estas instalaciones. El sector sostiene que son esenciales para el funcionamiento de la economía digital, generan importantes ingresos fiscales y fortalecen la competitividad de Estados Unidos en el desarrollo de la inteligencia artificial. También asegura que las nuevas tecnologías permiten reducir el consumo de agua.
Texas prohibirá la construcción de centros de datos en zonas rurales. Foto: Ben Torres/Bloomberg.
Un análisis del Texas Tribune reveló que casi la mitad de los centros de datos proyectados en Texas se ubicará en áreas no incorporadas, una cifra muy superior al 12% actual. Además, una encuesta del Proyecto de Política de la Universidad de Texas mostró que estas instalaciones tienen un bajo nivel de aceptación entre la población, especialmente en las zonas rurales, donde casi dos tercios de los residentes rechazan su construcción.
Mientras algunos condados evalúan nuevas restricciones, las ciudades avanzan con regulaciones propias. San Marcos se convirtió recientemente en la primera ciudad de Texas que prohibió por completo la instalación de centros de datos, aunque un legislador estatal ya anticipó que intentará impugnar esa decisión.
Con información de AP.
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