El gobernador de Texas, Greg Abbott, hizo una promesa contundente: entregar vouchers por hasta 30.000 dólares anuales a estudiantes con discapacidades para que pudieran ir a escuelas privadas y recibir servicios especializados.

Pero los primeros resultados de la iniciativa muestran una realidad muy distinta. De los miles de alumnos que solicitaron la ayuda, muy pocos recibieron la cantidad máxima anunciada, según denuncia un artículo de Houston Chronicle.

El programa Education Freedom Accounts (TEFA), según el sitio oficial, afirma que “ofrece a las familias la libertad de personalizar la educación según las necesidades de sus hijos”.

Agrega que “los fondos TEFA pueden aplicarse a una amplia gama de costos educativos, lo que permite a las familias crear experiencias de aprendizaje personalizadas, en especial, para los estudiantes que se benefician de instrucción individualizada”.

¿Cuántos alumnos recibieron los 30.000 dólares?

El Chronicle cita datos de la Oficina del Contralor de Texas para afirmar que más de 100.000 estudiantes fueron aceptados en el programa TEFA. Pero el apoyo económico para los alumnos con discapacidades quedó muy por debajo de las expectativas porque solo 30 recibieron los $30.000.

El programa TEFA alienta una educación personalizada. Foto: Freepik IA.

“Uno de cada cuatro beneficiarios tiene una discapacidad documentada, pero la asignación promedio ronda los $16.000, poco más de la mitad del importe máximo promocionado”, agrega el artículo.

La desazón reina entre muchos padres quienes entendieron que sus hijos podrían acceder a los $30.000, suficientes para cubrir buena parte del costo de colegios privados especializados, cuyas matrículas pueden oscilar entre $25.000 y $60.000 anuales.

Desde el gobierno se defienden y afirman que el TEFA siempre contempló ayudas de hasta $30.000 y que solo representa el límite máximo. La cifra definitiva, en tanto, depende de múltiples factores como, por ejemplo, el distrito escolar de origen del estudiante y la intensidad de los servicios de educación especial que recibe.

La información brindada por TEFA explica que “el financiamiento está sujeto a las normas y disponibilidad del programa estatal”. Por eso, “las familias deben consultar la información actualizada para conocer los detalles más recientes sobre los montos de las becas y los requisitos de elegibilidad”.

El sistema de cálculo es uno de los aspectos más cuestionados del programa. Los datos muestran que el lugar donde vive un estudiante puede traducirse en diferencias de varios miles de dólares. En ciudades como Houston, incluso los alumnos con necesidades educativas muy complejas difícilmente alcanzan los $18.000. En cambio, estudiantes de pequeños distritos rurales pueden acercarse a los $30.000.

Varias organizaciones que critican los vouchers escolares denuncian un problema de transparencia. Aseguran que muchas familias iniciaron el proceso convencidas de que recibirían una ayuda cercana al máximo y solo descubrieron la cifra cuando comenzaron a publicarse las adjudicaciones.

El gobernador de Texas Greg Abbott firmó la ley sobre vouchers escolares. Foto: Gobierno de Texas.

También denuncian que algunos estudiantes con discapacidades continúan encontrando dificultades para acceder a colegios privados.

Pese a las críticas, el gobierno afirma que el programa representa una ampliación de las opciones educativas para las familias y ha adelantado que trabajará con la Legislatura en 2027 para revisar y aclarar el modelo de financiación de la educación especial.