A poco más de una hora de la Ciudad de Buenos Aires, Villa Ruiz se consolidó como uno de los destinos favoritos para quienes buscan una escapada de fin de semana sin recorrer grandes distancias. Con apenas 500 habitantes, este pequeño pueblo bonaerense ofrece un ritmo de vida muy diferente al de la ciudad.

Su principal atractivo es la combinación entre tranquilidad, naturaleza y buena gastronomía. Rodeado de campos y caminos rurales, invita a pasar el día al aire libre, recorrer sus calles y disfrutar de algunos de los bodegones y parrillas más reconocidos de la zona.

Lejos del movimiento habitual del Área Metropolitana, Villa Ruiz conserva la esencia de los antiguos pueblos ferroviarios. Las construcciones históricas, los comercios tradicionales y el ambiente familiar forman parte de una propuesta que cada fin de semana atrae a visitantes de distintos puntos de la provincia.

La antigua estación ferroviaria y la plaza principal forman parte del recorrido turístico del pueblo. (Foto: Instagram @villaruiz.turismo).

Además de su oferta gastronómica, el pueblo se convirtió en una opción ideal para quienes buscan desconectarse unas horas del ruido urbano y aprovechar una jornada de descanso en contacto con la naturaleza.

Las parrillas y bodegones que son un clásico

El gran protagonista de Villa Ruiz es el asado. En sus restaurantes y parrillas de campo es habitual encontrar costillares cocinados a la cruz durante varias horas, carnes a la leña, achuras, chorizos caseros y otras especialidades típicas de la cocina criolla.

Entre los lugares más recomendados aparecen El Fogón de Don Luis, reconocido por su costillar a la cruz; La Matera del Bosque, que ofrece mesas al aire libre bajo los árboles y carnes cocinadas a fuego lento; y La Pulpería de Ruiz, famosa por sus empanadas tradicionales, especialmente las de osobuco.

Las famosas empanadas de osobuco de La Pulpería de Ruiz. (Foto: La Pulpería de Ruiz).

La experiencia suele completarse con picadas elaboradas con embutidos artesanales y postres clásicos como flan con dulce de leche, budín casero o queso con miel, ideales para cerrar un almuerzo de campo.

Qué hacer además de ir a comer

Más allá de la gastronomía, Villa Ruiz propone un recorrido por la historia de los pueblos rurales bonaerenses. Uno de sus puntos más visitados es la antigua estación ferroviaria, que hoy funciona como espacio comunitario y parque público.

También vale la pena caminar por la plaza principal, recorrer las calles de tierra, observar las antiguas construcciones y visitar la iglesia del pueblo, que conserva parte del patrimonio histórico de la localidad.

Villa Ruiz conserva el encanto de los antiguos pueblos rurales de la provincia de Buenos Aires.

Quienes prefieren las actividades al aire libre pueden realizar caminatas o paseos en bicicleta por los caminos rurales que rodean el pueblo, una alternativa ideal para disfrutar del paisaje y del silencio característico del campo.

Cómo llegar desde la Ciudad de Buenos Aires

Llegar a Villa Ruiz es sencillo tanto en vehículo particular como en transporte público. En auto, el recorrido comienza por el Acceso Oeste hasta Luján, continúa por la Ruta Nacional 7 hasta el kilómetro 72 y luego sigue en dirección a Carlos Keen. Desde allí restan unos 16,5 kilómetros para arribar al pueblo.

Quienes opten por el transporte público pueden viajar en el ferrocarril Sarmiento hasta Luján y luego combinar con un colectivo hacia San Andrés de Giles. El tramo final puede realizarse en remís.

Por su cercanía con la Ciudad de Buenos Aires, su ambiente tranquilo y su reconocida oferta gastronómica, Villa Ruiz aparece como una de las mejores alternativas para quienes buscan disfrutar de un buen asado, recorrer un pueblo con historia y regresar a casa el mismo día.