En España, suele decirse que “no hay domingo sin paella”. La frase explica la tradición de compartir este plato típico, sobre todo en familia, ese día de la semana. Para un creador de contenido estadounidense, la paella se convirtió en un punto de encuentro, en una forma de hacer amistades.
John Paul Hernández es un norteamericano que vive en St. Lucie, una pequeña ciudad de la Costa del Tesoro, en Florida. Graduado en inglés por la Florida Atlantic University y con un MBA de la Palm Beach Atlantic University, es un estratega y creador de contenidos que suele escribir en Business Insider.
En uno de sus artículos cuenta que, cuando estaba en la secundaria, realizó un proyecto de historia familiar que lo llevaría a descubrir sus orígenes en España.
Luego de casarse, en 2017, con una mujer de ascendencia cubana y española, comenzaron a viajar a España dos o tres veces al año. Allí conocieron a sus parientes lejanos.
Cómo hacer nuevos amigos
“Después de casarnos, la vida se nos pasó volando”, escribe Hernández. “Encontramos un lugar donde establecernos y formamos una familia, con tres hijos. Pero, como a la mayoría de las personas de entre 20 y 30 años, nos resultó difícil hacer nuevos amigos”.
Hernández y su familia en uno de sus viajes a España. Foto: John Paul Hernández.
Hernández admite que les costaba entablar nuevas relaciones tanto en West Palm Beach como en St. Lucie y que la solución fue comenzar a preparar paellas en Florida.
Confiesa que “al crecer en el sur de Florida probé muchas versiones de paella, pero nunca que fuera auténtica. Durante nuestra estancia en España, nos gustó tanto que la comíamos varias veces por semana y luego dábamos un paseo por los malecones de pueblos como Altea y Calpe para bajar la comida”.
Al regresar a Florida, comenzó a preparar paellas. Admite que cometió varios errores, como añadir hierbas al sofrito. Pero luego de nuevos viajes a España, finalmente, consiguió una versión muy parecida a la de Valencia.
El “efecto paella” fue casi inmediato. “Me había cruzado con mucha gente de nuestra comunidad, pero nunca planeábamos nada juntos, ya que siempre teníamos la vida demasiado ajetreada. Pero cuando mencionamos la paella, mucha gente cambió sus planes para venir a comer con nosotros”, cuenta en Business Insider John Paul Hernández.
“Hicimos nuevos amigos, recibimos a viejos amigos e incluso organizamos un encuentro comunitario en casa para conocer gente nueva”, explica. Añade que “compartir una paella solo fue una parte: hablar sobre ella y pasar horas juntos hizo que cada experiencia fuera especial e inolvidable”. Incluso, adoptó la costumbre bastante española de la “sobremesa”.
En definitiva, la paella se convirtió en un tema de conversación para Hernández, su familia y sus nuevos amigos. Comparar la paella valenciana con la mixta o la que solo lleva mariscos, además de hablar sobre el arroz negro (lleva calamares en su tinta), por ejemplo, es la excusa para reunirse.
La paella de mariscos es uno de los platos típicos de España. Foto: archivo Clarín.
Su experiencia como creador de contenidos, por supuesto, hizo lo suyo. Hernández compartió imágenes de estas reuniones en torno a la paella y esto atrajo a más gente.
Ahora quiere perfeccionar otros platos típicos de España, como el salmorejo o los pinchos. Claro que la tortilla, con su inacabada polémica sobre “con o sin cebolla”, puede darle también mucho de qué hablar.
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