El paseo diario es, para la mayoría de los perros, mucho más que una salida para hacer sus necesidades. La Asociación Americana de Medicina Veterinaria (AVMA) señala que la mayoría de los perros adultos debería realizar actividad física diaria, ajustada a su raza, edad y condición de salud, y que caminar de forma regular fortalece el corazón, ayuda a mantener un peso saludable, mejora el tono muscular, protege las articulaciones y reduce el estrés.

Especialistas en comportamiento animal coinciden, además, en que la falta de paseo o de estímulo durante esa actividad puede derivar en problemas de conducta. Los perros que no reciben suficiente ejercicio y estimulación mental son propensos a desarrollar comportamientos no deseados, como agresividad, ansiedad y depresión. Los paseos regulares funcionan como una vía de escape para la energía acumulada del animal.

La correa larga: un aliado durante el paseo con el perro

En ese contexto, el adiestrador canino Víctor Mañero explicó, en una entrevista concedida al podcast Al Fallo Club, que una correa larga, premios de comida y un paseo de unos 20 minutos bastan para reducir el estrés de un perro y, con él, el de toda la familia.

El paseo es uno de los momentos ideales para crear un vínculo con tu mascota. Foto ilustrativa generada XAI

Mañero relató el caso de un perro que, con "un paquete de salchichas, una correa larga y paciencia", tardó apenas ese tiempo en calmarse durante el paseo. "En 15 o 20 minutos en la calle baja el nivel de estrés del perro y baja el nivel de estrés de la familia", afirmó.

El especialista señaló que el estado emocional de la persona que sostiene la correa se transmite directamente al animal durante la caminata. "Si el dueño está superestresado por la correa, por el ‘cordón umbilical’ con el perro, le estás transmitiendo estrés", explicó.

Video

Por qué son tan importantes los animales en nuestra vida

Según el adiestrador, ese vínculo vuelve inútil cualquier trabajo de calma previo si la persona no regula su propia ansiedad antes de salir a la calle. El paseo, sostuvo, no debe convertirse en una simple obligación tensa, sino en un espacio para que el perro satisfaga necesidades propias de su especie.

"El mayor maltrato animal es humanizar al perro como si fuera un niño"

"El perro tiene que tener también unas necesidades de perro de, con perdón, oler cacas, pises, pasear… socializarse con perros y recibir cariño", indicó Mañero. Para el adiestrador, que tiene más de 15 años de experiencia con distintos tipos de razas, debe haber un equilibrio en el afecto que se muestra a los animales domésticos.

El especialista aclara que "humanizar" al perro es perjudicial para la conducta del animal. Foto: iStock.

El especialista en comportamiento canino argumenta que es contradictorio tratar al animal como a un hijo en ciertos aspectos, como darle todas las golosinas o juguetes que desea, pero luego sorprenderse cuando se comporta de forma agresiva o impulsiva con otros perros. "Para mí, el mayor maltrato animal y lo digo siempre es humanizar al perro como si fuera un niño", dijo.

Esto, agrega, es responsabilidad de los humanos a cargo de la mascota. Según su criterio, se debe querer al perro como el animal que es, pero educarlo con la responsabilidad y las normas, para que tenga un comportamiento gestionado y equilibrado. Para ello, el adiestrador creó la fórmula DEP, que se basa en tres principios que deben ejecutarse en ese mismo orden de importancia: disciplina, ejercicio y cariño/premio.

Límites en casa, calma en la calle

El adiestrador vinculó además la falta de límites claros en el hogar con los tirones de correa durante el paseo. "Si hoy se sube al sofá porque le da la gana, mañana va a dar el timbre porque le da la gana, luego va a tirar de la correa porque le da la gana", planteó.

Se puede disfrutar de las mascotas sin "humanizarlas". Foto Shutterstock.

Mañero advirtió que reforzar con atención o cariño los momentos de ansiedad del animal —dentro o fuera de casa— agrava después los problemas de conducta durante el paseo. "Si tú estás premiando, estás pagando, estás alimentando ese estado de ansiedad; luego no te quejes de que tu perro te rompe la casa o tira de la correa", sostuvo.

El adiestrador también se refirió a las restricciones municipales en varias localidades sobre el uso de correa y pidió más espacios habilitados para que los perros puedan moverse con mayor libertad durante el paseo. "El perro tiene que ir atado, no digo que los perros vayan sueltos por la calle, pero habilitame más sitios para que vayan sueltos y déjame que las correas sean más largas", reclamó.